Local · Policía
Detenido uno de los tres ladrones que pretendían robar en una vivienda de Melilla
Igualmente ha sido puesta a disposición judicial una mujer por el robo a un familiar de joyas y dinero
Publicada en MeliYa el 3 de febrero de 2005
Hacia las 22'00 horas del pasado día 26 de enero, un ciudadano se vio sorprendido por la rotura de la puerta de acceso a su casa y la irrupción en su vivienda de tres personas que querían robarle. Debido a la resistencia que opuso la víctima, resultó con lesiones causadas por los tres individuos.
El ciudadano agredido denunció los hechos y proporcionó datos suficientes para que al poco tiempo los servicios de la Policía Local tuvieran identificados a los tres asaltantes.
Como resultado, en los primeros de este mes se ha procedido a la detención de M.M.B, que resultó ser menor de edad, como uno de los tres autores.
Por otro lado, a principios de este año, una melillense denunció la sustracción en su vivienda de dinero y joyas por valor de unos 22.000 euros. La misma denunciante acusó a su sobrina, que era la que la cuidaba, y era la única que sabía dónde estaba el dinero y las joyas y, pese a estar bajo llave, no había fuerza ninguna.
La mencionada sobrina, marroquí, respondía al nombre de F. B, y su búsqueda en Melilla resultó infructuosa, sospechandose por ello que estaría en algún lugar de Marruecos.
El pasado día 1 de febrero, con ocasión del operativo de investigación y vigilancia establecido al respecto, en la Frontera de Beni Enzar se detectó que la sobrina pretendía entrar a Melilla, por lo que se procedió a su detención con la finalidad de ser puesta a disposición judicial.
En otro orden de cosas, en uno de sus vuelos, cinco palomos de la Federación Española de Colombicultura se posaron en una azotea del Barrio Real, desapareciendo sin mas señales.
Presentada la denuncia en la Comisaría de la Policía Local, se iniciaron las gestiones, que concluyeron con averiguar que, efectivamente, los palomos fueron apresados por N.H.M, y por Y.B.A, quienes los trasladaron al domicilio de este último y donde se recuperaron dos de los cinco, manifestando los encartados que los otros se escaparon.