Local · Sucesos
Dos detenidos por tráfico de droga y amenazas a la integridad física respectivamente y puestos a disposoción judicial
Por agentes de la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía
Publicada en MeliYa el 2 de diciembre de 2005
Redacción
El día 30 del pasado mes de noviembre, y en la calle García Cabrelles, policías de esta jefatura, procedieron a la detención de Karin Z. M. de 21 años de edad, natural y vecino de Melilla y al que le intervino una bolsa con 80 gramos de hachís.
Los hechos ocurrieron sobre las 10:00 de la mañana, cuando unos policías de servicio por la zona observan una persona que, en el interior de un vehículo, manejaba algo y con una clara actitud de alerta, adoptaba precauciones para que nadie pudiera detectar lo que manipulaba.
Decididos los policías a averiguar lo que escondía, se dirigieron al coche y le invitaron a salir del mismo momento en que el ahora detenido arroja lejos de si, con fuerza, una bolsa, a la vez que gritaba a la gente “¡coger eso!”, “coger eso”, con la clara intención de que hicieran desaparecer dicha bolsa y su contenido
Mientras uno de los policías pudo hacerse con la bolsa, viendo que en su interior habían 9 trozos de lo que parecía ser hachis, el otro procedió a asegurarse de que esa persona no pudiera huir para inmediatamente, al saberse el contenido de la bolsa, proceder a su detención, que no fue fácil, pues adoptó una actitud agresiva y violenta, quiso impedir su detención tratando de morder a uno de los policías y gritaba para enardecer y enfrentar a la multitud con los que lo detenían.
Una vez en la Jefatura, entre las ropas del detenido, se le pudo hallar otro envoltorio mas de hachís, y un posterior registro en el coche, permitió el hallazgo de un rollo de papel transparente con el que iban envueltos los diez trozos. Karim, que carecía de antecedentes, ha pasado a disposición judicial.
LPor otra parte, un indiciduo fue detenido por una presunta amenaza contra la integridad física. Los hechos tienen lugar en la noche del día 24 de noviembre, en la calle Poeta Garcilaso, cuando la policía es avisada por unos padres temerosos de las amenazas de muerte dirigidas a su hijo por parte de otro menor, que provisto de un destornillador quería matarlo.
La descripción del potencial agresor permitió identificarlo pero a los requerimientos policiales contestó con insultos hacia los funcionarios y cuando se procedió a su detención ya hizo uso de la violencia contra los mismos policias. Junto con todo lo instruido, fue puesto a disposición del Fiscal de Menores.