Opinión
El comerciante melillense ignora al colectivo de discapacitados
Publicada en MeliYa el 30 de enero de 2005
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Javier Andrés Pavón Pérez, no del portal.
Javier Andrés Pavón Pérez
El comerciante melillense ignora al colectivo de discapacitados
De un tiempo a esta parte recorrer las calles céntricas de nuestra ciudad, por un discapacitado en silla de ruedas, es posible gracias a la labor llevada a cabo desde Fomento al realizar rebajes en los pasos de cebras y proporcionar itinerarios accesibles. Aún queda mucho por hacer, pero ha habido un avance palpable. Existe una concienciación por crear una ciudad para todos.
Pero esta concienciación no la encontramos en todos los colectivos. Si observamos los comercios de la zona centro podemos comprobar como los únicos que cuentan con accesos para discapacitados son algunos bancos, las franquicias que últimamente se están implantando en nuestra ciudad y los nuevos comercios (que deben ser accesibles como marca la Ordenanza de Eliminación de Barreras). Lamentablemente el comercio local, el que toda la vida ha permanecido con nosotros, nunca se ha preocupado por los discapacitados.
Resulta curioso comprobar como ese mismo comerciante local ha buscado el apoyo de la población para defenderse de la posibilidad de implantarse una Gran Superficie en nuestra ciudad. Incluso, en algunos comercios de la Avenida, podemos encontrar en la puerta de entrada una pegatina en la que se puede leer “No a la Gran Superficie”. Por lo tanto si están en contra de la Gran Superficie, y al mismo tiempo sus instalaciones son inaccesibles para un discapacitado en silla de ruedas… ¿Quiero esto decir que el comerciante local ignora al discapacitado?. ¿Saben que existimos?.
Es un poco frustrante ver que, por el simple hecho de ir en silla de ruedas, lo único que puedo conocer de los comercios es su escaparate, y si necesito comprar algo tengo que buscarme alguien que me acompañe, que me saque el producto a la calle para que pueda verlo, que me pague… ¿Se imaginan ustedes, por ejemplo, comprar unos zapatos y tener que probárselos en la calle donde todo el mundo te mira?. Yo no necesito imaginármelo.
En la mayoría de estos comercios la accesibilidad consistiría simplemente en eliminar el escalón de entrada al local sustituyéndolo por una pequeña rampa, lo cual tampoco supondría un coste económico elevado, pero sí un gran beneficio social. Aunque soy consciente de que resulta muy difícil que un comerciante, por iniciativa propia, realice esta adaptación. Sólo en casos muy aislados esto se ha producido, como por ejemplo en el Cine Nacional o en Plaza Hermanos.
Por tanto solicito que la Asociación de Comerciantes empiece a tener en cuenta a los discapacitados e impulse, junto a los Organismos Públicos, medidas activas para poder contar en Melilla con un comercio sin barreras en el cual todos podamos entrar.
Así mismo la Dirección General de Medio Ambiente debería poner especial interés para que todas las licencias de aperturas que se concedan se adapten a la Ordenanza de Eliminación de Barreras Arquitectónicas y no se abran nuevos comercios que no sean accesibles. Es decir, que cumplan la normativa vigente.
Javier Andrés Pavón Pérez Secretario General del CERMI Melilla.