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El día 7 dará comienzo el proceso de normalización de inmigrantes

El delegado asegura que no provocará un "efecto llamada", ya que los inmigrantes deberán estar empadronados antes del 7 de agosto para beneficiarse del la normalización

Publicada en MeliYa el 2 de febrero de 2005

Carmen Gaona Sáez

El próximo día 7 de febrero dará comienzo el proceso de normalización de inmigrantes que, según ha informado el delegado del Gobierno en Melilla, José Fernández Chacón, se encuentra implícito en la disposición tercera del nuevo Reglamento de Extranjería aprobado por el Consejo de Ministro a finales de 2004.

Con este proceso de normalización, ha explicado, lo que se pretende es “aflorar” el mercado ilegal de trabajo que existe en España “fruto de la situación de la inmigración irregular en años anteriores”, para lo que “se pretende dar a los trabajadores que hay actualmente trabajando en la economía sumergida, capacidad de cotizar fiscal y socialmente”, ya que la actual situación, ha dicho, no sólo perjudica a los propios inmigrantes ilegales, sino también a los trabajadores españoles.

Así, para poder normalizar su situación, los inmigrantes deberán cumplir una serie de requisitos necesarios, el principal de los cuales es estar empadronado en el lugar en el que pretende desempeñar su trabajo, en este caso en Melilla. Una vez cumplido este requisito, se iniciará el proceso de normalización, que por primera vez va a ser activado por los empresarios o empleadores, y que sólo será efectivo tras la presentación del certificado de alta en la Seguridad Social del inmigrante. A continuación, con todos los trámites cumplidos, el inmigrante podrá obtener el permiso de residencia y conseguir la tarjeta de identificación de extranjero

Además, y pro primera vez, según ha explicado el delegado, se va a solicitar para la normalización de los inmigrantes, un certificado de penales, con lo que se pretende garantizar la seguridad del país.

Para poder acometer este proceso de normalización, en Melilla se han creado tres redes. La primera de ella es la red de información, que ha comenzado ya y donde no interviene la Delegación del Gobierno, pero sí los agentes sociales. La segunda, es la red de contacto, que dará comienzo el 7 de febrero y que estará centralizada en el Instituto Social de la Marina, a donde deberán acudir los empresarios y presentar las solicitudes y documentación. La tercera red es la de tramitación, que se llevará a cabo en la Oficina de Extranjería.

Con este proceso, ha explicado Fernández Chacón, se pretende aflorar la economía sumergida incorporando a la legalidad el empleo irregular y permitiendo recuperar, a través de los impuestos y las cotizaciones sociales, aquellas contribuciones que “se estaban perdiendo”. Así mismo, se trata de proporcionar a los trabajadores extranjeros un estatus de normalidad que les permita el ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos y laborales, y el cumplimiento de sus obligaciones.

El delegado del Gobierno en Melilla ha asegurado, del mismo modo, que la normalización “supone una primera materialización de la política del Gobierno en inmigración” que se va a basa en dos pilares, por un lado en hacer de la situación nacional del empleo y de la realidad del mercado laboral, el eje central determinante de la ordenación y el control de los flujos de inmigración, y por el otro, en facilitar una gestión de los flujos migratorios que responda a las necesidades del tejido empresarial.

Para finalizar, y tras tranquilizar a los inmigrantes interesados “porque hay tres meses para tramitar el proceso”, ha dejado claro que, en contra de lo que opina el Partido Popular, este proceso de normalización no va a provocar un “efecto llamada”, ya que tan sólo podrán acogerse a él aquellos inmigrantes cuyo certificado de empadronamiento sea anterior al 7 de agosto de 2004.