Local · Urbanismo

El estado de abandono de Isla de Talleres llena de inquietud a las instituciones públicas

La Autoridad Portuaria, antigua propietaria del inmueble, medita alternativas de futuro para la céntrica zona

Publicada en MeliYa el 22 de diciembre de 2005

Salvador Ramírez

Isla Talleres es una amplia superficie situada en el centro de la ciudad que está dando que hablar más de la cuenta. El abandono de sus viejas instalaciones, la falta de vallado por parte de la empresa propietaria del terreno y la falta de seguridad en la zona mueven ficha en las instituciones hasta el punto de que la Autoridad Portuaria ya ha manifestado su creciente inquietud por el futuro de esta parcela, destinada, en principio a la construcción de un complejo de viviendas de lujo.

Al margen del deterioro de sus espacios y antiguas construcciones, levantadas por la antigua Junta de Obras del Puerto, la presencia de inmigrantes en su interior es permanente. Sólo las periódicas batidas del Cuerpo Nacional de Policía consiguen ahuyentarle, pero es por pocos días. Luego vuelven a las viejas instalaciones.

Hay constancias de que varios individuos viven en su interior. La Policía ha encontrado habitáculos, en las naves de talleres, en los que hay restos de visitas permanentes y pernoctaciones.

Incendios El dato quedó en evidencia hace un año, cuando los tronos de la Cofradía del Nazareno, almacenados en la primera de las naves, ardieron como consecuencia de un incendio que bien pudo haber sido provocado. Lo que sí que ha quedado demostrado es la desaparición de exornos y elementos decorativos de los titulares de la cofradía.

Hace una semana la alarma saltaba, de nuevo, en Isla de Talleres. Un nuevo incendio de sus instalaciones movilizando a Bomberos, Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local. En este caso no hubo daños materiales porque...no hay nada dentro del recinto, sólo incontrolados.

La Autoridad Portuaria observa cómo una operación financiera, que tuvo su polémica y que derivó con el cese de cargos ejecutivos de la institución, ha derivado en nada. Ni siquiera permanece en sus inmediaciones de la avenida de la Marina Española el gran cartel anunciador que los propietarios instalaron para publicitar sus ofertas urbanísticas.

La entidad que preside Arturo Esteban muestra su preocupación pero no silencia que “algo hay que hacer” en Isla de Talleres, sin descartar ninguna alternativa. Mientras tanto, el abandono y el olvido presiden una superficie situada sólo a 80 metros de la Avenida Juan Carlos I Rey, que desemboca, casi, en la Plaza de España.