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El IMSERSO y el INGESA dan a conocer el Plan de Acciones Preventivas contra el calor

Establecen el umbral de calor en los 24 grados de mínima y 33 de máxima

Publicada en MeliYa el 10 de junio de 2005

C.G.S./Meliya.com

Francisca Coll, directora provincial del IMSERSO, y Augusto Hoyo, Director provincial del INGESA, han sido los encargados de dar a conocer las medidas básicas que conforman el Plan de Acciones Preventivas contra los efectos del exceso de temperaturas que se espera para este verano de 2005.

Aunque de momento los termómetros no están subiendo demasiado en la Ciudad Autónoma, el Plan permanecerá activado desde el pasado día 1 de junio hasta el 30 de octubre, ya que se espera que en ese intervalo de tiempo las temperaturas en Melilla alcancen cotas extremas.

Según el avance del Instituto Nacional de Meteorología, se aprecia una tendencia, si bien poco acusada, a que las temperaturas este verano sean ligeramente superiores a los valores normales, en especial en la mitad sur de España, que podría afectar a Melilla.

A partir de las series históricas de las temperaturas máximas y mínimas diarias de Melilla en verano, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha determinado, utilizando el percentil 95, que para Melilla, la temperatura umbral máxima será este verano de 33 grados y la mínima es de 24 grados.

Por ello, se ha puesto en marcha este Plan cuyos principales objetivos son los de prevenir y reducir los efectos negativos que el calor excesivo tiene sobre la salud de los ciudadanos, especialmente entre los colectivos más vulnerables, como ancianos, niños, enfermos crónicos y personas socialmente más desfavorecidas.

Entre las actividades en las que se basa el Plan, cabe destacar la predicción de las temperaturas facilitada por el Instituto Nacional de Meteorología, la información anticipada a la población sobre los efectos del calor excesivo, la implantación de un Sistema de Información en nuestros centros sanitarios sobre la Morbilidad, medidos a través de las urgencias y de los ingresos hospitalarios y sobre la Mortalidad, y la información a los profesionales de la Sanidad y de los servicios sociales.

Un elemento primordial del Plan es la información a los ciudadanos, especialmente a los grupos de más riesgo, y a los profesionales sanitarios y de los servicios sociales

La información a los ciudadanos consistirá en facilitarles consejos útiles y medidas prácticas para prevenir los efectos de la exposición a temperaturas elevadas. Estas actividades de sensibilización tendrán como objetivo aumentar la capacidad de prevención individual para afrontar el calor aplicando medidas que sean fáciles y accesibles como refrescarse cada vez que sea necesario durante los días de mucho calor, beber abundante agua, protegerse de la exposición directa al sol, evitar la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor, permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, usar ropa clara, ligera y que deje transpirar y mantener las medicinas en lugar fresco ya que el calor puede alterar su composición y su efecto.

Respecto a la información a los profesionales sanitarios y pacientes, el IMSERSO y el INGESA cuentan con unos protocolos de actuación con información básica y recomendaciones para los profesionales sanitarios de los dos organismos. Dichos protocolos han sido elaborados por el Ministerio de Sanidad en colaboración con las sociedades científicas implicadas en este tema, y contienen información sobre la identificación y definición de posibles grupos de riesgo, recomendaciones y consejos útiles que se pueden suministrar a los pacientes para evitar los efectos de las altas temperaturas, diagnósticos para identificar síntomas e información sobre medicamentos, tratamiento, atención especializada y medios asistenciales específicos.

El sistema de vigilancia que conlleva el plan se sustenta sobre un conocimiento anticipado y detallado de las predicciones que el Instituto Nacional de Meteorología realiza sobre el riesgo de temperaturas excesivas Diariamente, el Instituto Nacional de Meteorología proporcionará a los dos organismos las temperaturas máximas y mínimas esperadas para ese día y para los cinco días siguientes. Estos datos también podrán ser consultados por los ciudadanos a través de internet en las páginas de meteorología (www.inm.es) y del Ministerio de Sanidad y Consumo (www.msc.es).

En base a las temperaturas umbrales máximas y mínimas que se esperan este verano en Melilla, y a la predicción de temperaturas máximas y mínimas de los cinco días siguientes, la asignación de los niveles de alerta se realiza utilizando los siguientes criterios:

Cada uno de estos niveles de alerta lleva aparejado un conjunto de actuaciones preventivas y asistenciales.

En los niveles de alerta 2 (medio riesgo-naranja) y 3 (alto riesgo-rojo) se intensificarán las medidas de información a los ciudadanos y de la emisión de consejos, y se actuará coordinadamente con las organizaciones no gubernamentales y grupos de voluntarios para incrementar la información y los consejos a la población de riesgo.

En el caso de que se active el nivel 3 (alto riesgo-rojo), la Comisión Interministerial establecerá las medidas de emergencia que se consideren apropiadas para disminuir los impactos sanitarios sobre la población. En ese nivel, podrá ser solicitada también la participación de los servicios de Protección Civil y se evaluarán las necesidades en cada momento de los servicios sanitarios y asistenciales y de autorizar posibles refuerzos de personal o de infraestructuras para garantizar así la mejor atención a la población.

Las medidas puestas en marcha en el Plan, junto a las temperaturas más suaves registradas durante el verano de 2004 respecto a año 2003, disminuyeron los daños del calor sobre la salud de las personas y redujeron la carga asistencial de los servicios sanitarios. En los cuatros meses de vigencia del pasado año, el día con temperaturas más elevadas y mayor número de provincias en alerta fue el 23 de julio.

Once provincias activaron alertas de nivel 2 y otras 11 activaron el nivel 1. En nuestra ciudad se activó en una ocasión el nivel de alerta de mayor riesgo, que correspondió a los días 23 y 24 de agosto, en los cuales se superaron las temperaturas umbrales de 33 grados de temperatura máxima y 24 grados de temperatura mínima.

De cualquier manera, en Melilla no se registró ningún fallecimiento relacionado directamente con el calor, y sólo se produjo una atención hospitalaria por dicha causa el 27 de julio.