Local · Teatro
El Lazarillo de Tormes llega a Melilla para triunfar como hace 15 años
Rafael Álvarez "El brujo" representa este clásico de la picaresca con la total desnudez de elementos supérfluos
Publicada en MeliYa el 18 de febrero de 2005
Rafael Álvarez “El brujo” se encuentra estos días en la Ciudad para representar la adaptación teatral de la obra literaria de la picaresca española más famosa de todos los tiempos, “El Lazarillo de Tormes”, en una versión de Fernando Fernán Gómez llevada a la escena hace ya 15 años.
Las dos representaciones se llevarán a cabo en el salón de actos del I.E.S. Leopoldo Queipo, en horario de 21'00 horas el viernes 18, y a las 21'30 horas al día siguiente. Las localidades están a la venta en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la Ciudad Autónoma, con un coste de 12 euros. Además, los días de la representación las entradas se venderán en el mismo centro una hora antes de que de comienzo.
“El brujo”, con numerosas menciones conmemorativas a sus espaldas, entre las que sobresale la Medalla al Mérito de las Bellas Artes, tendrá en sus dos representaciones, 18 y 19 de febrero, el éxito asegurado, ante lo que la consejera de Cultura, Simi Chocrón, ha recordado que aún quedan algunas entradas a la venta, para que los más rezagados se animen a asistir a una obra amena para pasar “un rato agradable”.
Álvarez ha confesado a los diferentes medios de comunicación locales que ha encontrado dificultades a la hora de poner en escena el Lazarillo. Sin ir más lejos, el intérprete ha recordado que durante toda la función él es el único intérprete “en un impulso continuo desde el principio hasta el fin”, ya que si parara de hablar la obra se interrumpiría, por lo que ha requerido un entrenamiento que le ha estado madurando durante estos 15 años.
Del mismo modo, “El brujo” ha afirmado que la obra no es la misma que cuando se estrenó por vez primera, sino que se ha ido modificando y adquiriendo cuerpo a lo largo de los años, ya que “la obra vive, y todo lo que vive cambia”. En este sentido, el argumento de la obra, que aborda la intención del Lazarillo de convencer a ”vuestra merced” de no ser un rufián, es ahora el público asistente el que debe interceder por el Lazarillo y exculparle ante la sociedad.
Por otro lado, el actor cordobés ha destacado la importancia que adquiere el público en la obra, “en consonancia con mi forma de trabajar”. Es por ello por lo que al protagonista le influye cualquier comportamiento de los asistentes, como puede ser el sonido de un movil, un estornudo, o una carcajada contagiosa.
Dada la aceptación que hasta el momento se ha percibido la llegada de “El brujo”, como se puede ver en la venta masiva de entradas, Chocrón ha anunciado una nueva colaboración con la productora para fechas futuras, con la escenificación de “San Francisco, juglar de Dios”.