Opinión

El teléfono portátil

Qué prendas hay que ver con el móvil

Publicada en MeliYa el 16 de noviembre de 2005

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Salvador Ramírez, no del portal.

Salvador Ramírez

Es un instrumento útil, qué duda cabe, soluciona casos de extrema gravedad, procura ayudas y todo lo que se quiera pero el portátil telefónico o teléfono portátil es muy peligroso, desde el punto de vista esteticista cuando se malusa.

Ejemplos los hay para baratillo. La primera cosa que hay que entender a pies juntillas es la movilidad del aparato en cuestión. No está amarrado a ningún sitio, goza de libertad por ello entiende uno muy poco a esas personas que hablan por el portátil desviando la cabeza, como sometiendo la testa a la autoridad del móvil.

¿No sería más fácil movilizar la extremidad superior, diestra o siniestra, y hacer llegar el teléfono a la oreja?. Fácil es entenderlo pero parece difícil a la hora de la práctica y así vemos a señores y señoras absolutamente torcidos, como Belcegorf, el fantamas del Louvre mientras parlotean al cacharro.

Segunda cuestión: que el teléfono sea móvil no implica que uno tenga que moverse compulsivamente a la hora de utilizarlo. Fíjense en las esquinas o en las salidas de los bancos y verán seres humanos que parecen padecer el baile de San Vito.

Son, seguro, seguidores de la yenka. Izquierda, izquierda, derecha, derecha, etcétera. Claro, que eso de pasear con un portátil ha de ser la leche. Debe quedar interesante, dandiano, pegarse un paseo circular mientras se charla. Claven los pies en el suelo y no se muevan, por los clavos de Cristo.

Terrible costumbre, termino, la de colocar en posición de firmes el dedo meñique mientras se maneja el móvil, mucho más abominable si ese meñique hortera lleva anidado un trozo de oro o un pedrusco altivo.

Un consejo para garantizar unas mínimas condiciones de urbanidad e higiene en la ciudad: Cuando se encuentren con alguna de estas tipologías, o con mas de una -mucho pero, fatídico- escupan sin miedo y huyan, huyan de estos seres que no han de ser demasiado humanos.