Local · Patrimonio

Expertos destacan la necesidad de preservar y potencial el patrimonio histórico

En el transcurso de una mesa redonda coordinada por la Fundación Melilla Ciudad Monumental

Publicada en MeliYa el 18 de noviembre de 2005

S.R.

La defensa del patrimonio histórico y las medidas para su potenciación y difusión fueron los planteamientos de partida de la mesa redonda organizada por la Ciudad Autónoma que se celebró el pasado jueves en el Hotel Melilla Puerto, con la capacidad de su principal sala, totalmente agotada. El presidente de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, José Vallés, fue el encargado de plantear el debate y coordinar las diferentes intervenciones.

A disposición de todos los presentes figuraron Francisco Saro Gandarillas, presidente de honor de la Asociación de Estudios Melillensey miembro de la Real Academia de la Historia, el cronista oficial de Melilla, Antonio Bravo Nieto, Fernando Villada Paredes, numerario del Instituto de Estudios Ceutíes y arqueológo en aquella demarcación, Jesús Sáez Cazorla, presidente de AEM y coautor del PERI de Melilla la Vieja y la catedrática de la UNED, directora del proyecto arqueológico en Melilla, Pilar Fernández Muriel.

Los diferentes expertos coincidieron en destacar la importante de preservar el patrimonio histórico así como la necesidad de darlo a conocer a todos los niveles. Especialmente rotundo fue Saro Gandarillas al afirmar que el patrimonio histórico melillense está, en la actualidad, mucho mejor conservado que en décadas anteriores, aunque todo no esté hecho.

El presidente de FMCM enumeró las diferentes intervenciones de la Administración Local para el mantenimiento de los recintos históricos poniendo de relieve la colaboración que la Fundación observa escrupulosamente tanto con entidades como con particulares, de forma especial los vecinos de El Pueblo.

Arqueología Fue Pilar Fernández Muriel la encargada de destacar el trabajo de investigación arqueológica que se lleva a cabo en diferentes recintos históricos, con énfasis en la Casa del Gobernador y los temas pendientes para llegar a conocer con exactitud la antigüedad del primer enclave melillense.

No faltaron comentarios, entre el público asistente, contrarios al establecimiento en Melilla la Vieja de un local de ocio, que encontraron contradictorio con la necesidad de respetar los recintos, incluso algunos vecinos de la Ciudadela llegaron a denunciar las molestias que suelen ocasionar quienes frecuentan la zona.

Quedó claro que, en primer lugar las instituciones y, en general, los melillenses, vivan o no en Melilla la Vieja, tienen la obligación de colaborar no sólo para preservar la belleza de una de las fortificaciones más bellas de la cuenca mediterránea sino para mantener puntualmente capitalizado al alza el propio patrimonio.