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Garbín califica de "indignante" la no convocatoria de Melilla a la reunión España-Marruecos

La consejera de Bienestar Social ha remitido una carta a Consuelo Rumí manifestando su indignación

Publicada en MeliYa el 20 de julio de 2005

Carmen Gaona Sáez

La consejera de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla, María Antonia Garbín, ha manifestado su indignación después de que a las autoridades del Gobierno español no invitaran a los responsables del Ejecutivo melillense a participar en la reunión bilateral que mantuvieron el martes con las autoridades marroquíes para tratar el problema de la inmigración, una reunión a la que, sin embargo, sí asistieron los gobiernos de Andalucía y Canarias.

En opinión de Garbín, el de la inmigración es un problema “muy importante” e instalado en Melilla, por lo que la Ciudad Autónoma, ha dicho, tendría mucho que aportar en una reunión de este tipo debido a los muchos años de experiencia.

Sin embargo, no sólo no fue invitado el Gobierno melillense a participar en la reunión, sino que además “nos hemos enterado de los acuerdos por la prensa”, algo que ha provocado una gran indignación en la Ciudad Autónoma.

Respecto al acuerdo de construir centros de menores en el país vecino, la consejero de Bienestar Social ha recordado como ya las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta presentaron ante el Gobierno central un proyecto con ese mismo objetivo y que, sin embargo, a pesar de tiempo trancurrido, “no se nos ha contestado y además no enteramos por los medios de comunicación”.

Ante este situación, la Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Consejería de Bienestar Social, no ha tardado en remitir una carta a la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, manifestado el malestar y la indignación que siente el Gobierno local y todo el pueblo de Melilla, y solicitando la convocatoria de las dos ciudades autónomas en las próximas reuniones bilaterales.

Inmigración

A lo largo de un año, la Ciudad Autónoma de Melilla desembolsa alrededor de 6 millones de euros para la gestión de todo lo relacionado con la inmigración de menores. Tan sólo en la gestión del centro de menores de la Purísima Concepción, según ha explicado la consejera, se gasta la Ciudad 2 millones de euros al año, con lo que la inmigración se convierte en un gran problema para nuestra ciudad, que actualmente acoge a 232 menores, 180 de ellos extranjeros no acompañados.