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Jaddu Driss reivindica el papel del Tamazight y la lucha contra el paro y la atomización social de Melilla

Apelando a los principios de la Constitución en su XXVII aniversario

Publicada en MeliYa el 6 de diciembre de 2005

S.R.

La secretaria de Igualdad de CpM y vicepresidenta segunda de la Asamblea, Jaddu Driss ha firmado un alegato reivindicador del reconocimiento de la lengua Tamazight, la solución del paro, el fracaso escolar y la atomización social en Melilla aprovechando la efemérides constitucional.

Jaddu Driss cree que “la apropiación y el uso partidista de la Constitución representan una constante del debate político actual. Con semejante pretensión estos sectores de la vida política sugieren dos cosas: Por un lado la estigmatización del adversario político, al que pretenden situar, en el mejor de los casos, en los márgenes mismos de la Constitución, y, por otro lado, pretenden erigirse en la última garantía de la Constitución frente a las “amenaza” que aquellos representan”.

Constitucionalismo La parlamentaria cepemista señala, en el Día de la Constitución que “ es conveniente evocar la génesis y la razón de ser del constitucionalismo y de la constitución de 1978 y su grado de observancia en un ciudad como la nuestra, caracterizada como una sociedad multicultural, entendida esta como un realidad empírica, esto es, como la presencia en un mismo espacio de individuos y grupos culturalmente diferentes, y cuya aspiración sería la de la unidad dentro de su intrínseca diversidad”.

Recuerda Driss el mensaje de la Carta Magna: “el movimiento constitucionalista predica como principios fundamentales la libertad, la igualdad, y la separación de poderes. Así el régimen constitucionalista nació por oposición al régimen absolutista, erigiéndose en un límite del poder político y garantía de las libertades”.

La Constitución se sitúa también en la cúspide del ordenamiento jurídico: “por ello las demás normas jurídicas no son más que concreción o desarrollo de las disposiciones constitucionales, a las que se someten ciudadanos y poderes públicos De estos principios e ideas del movimiento constitucionalista participa tanto la Constitución de la II Segunda Republica como la Constitución vigente de 1978.

Pluralismo e igualdad Dos aspectos revelan que el grado de cumplimiento de la carta magna revela lagunas inaceptables en una sociedad política , social y económicamente desarrollada: “valores fundamentales como el pluralismo y la igualdad, así como la dimensión social del Estado, continúan ignorándose en nuestra ciudad, pese a las continuas proclamas y declaraciones grandilocuentes a favor de aquellos valores y principios”.

La ausencia de un reconocimiento expreso de las especificidades lingüísticas de los melillenses podría incumplir estos principios, según Jaddu Driss: “la falta de reconocimiento jurídico de la lengua Tamazight y la recalcitrante postura de las autoridades que niegan tan básico derecho humano minan, inexorablemente, las bases pluralistas de la democracia en nuestra ciudad y conculcan valores fundamentales ampliamente aceptados por la sociedad española desde casi tres décadas”.

Otras carencias Otras circunstancias también podrían infringir el mandamiento constitucional: “el desempleo, que en nuestra ciudad alcanza niveles siderales, la ignominiosa situación de los barrios periféricos, los altos niveles de pobreza, el alto índice de fracaso escolar que padecen algunos sectores de la ciudad, la creación de guetos residenciales y educativos que nos precipitan inexorablemente, si no se remedia, a la atomización social, representan claras e inequívocas manifestaciones de la pasividad y de la falta de apego de las autoridades a aquellos valores que dicen defender, pero que han demostrado despreciar, convirtiendo a nuestra ciudad en un a comunidad de personas jurídicamente iguales pero socialmente desiguales”.

Señala, por último, la secretaria de Igualdad de CpM que “el Estado Social exige de los poderes públicos incidir en aquellos colectivos desfavorecidos, corrigiendo los desequilibrios mediante políticas y prestaciones positivas que compensen las referidas desigualdades, así como de unas estrategias urbanísticas y educativas respetuosas con la dignidad humana, la convivencia intercultural y la paz social. Respetar la Constitución significa defender sus ideales éticos, sus valores, sus principios, este es el único y autentico homenaje que podemos brindarle en su veintisiete cumpleaños”.