Local · Playas
La Asamblea aprueba las nuevas ordenanzas sobre el uso y mantenimiento de las playas
En contra de lo previsto, los grupos de la oposición han votado en contra
Publicada en MeliYa el 13 de julio de 2005
El Pleno de la Asamblea de Melilla ha aprobado, a pesar de los votos en contra de los dos grupos de la oposición, Partido Socialista y Coalición por Melilla, las nuevas ordenanzas sobre el uso y mantenimiento de las playas de la ciudad, unas ordenanzas que además conllevarán una serie de sanciones en aquellos casos en los que se haga un mal uso de esta zona pública de Melilla.
Aunque en un principio parecían contar con el beneplácito de la oposición, finalmente PSOE y CpM han solicitado al Gobierno que deje el asunto sobre la mesa, ya que, según ha explicado la diputada socialista, Mª Cruz Escribano, existen algunas contradiciones en el informe, una de las cuales se refiere al organismo al que corresponde autorizar el plan de playas. En este sentido, las ordenanzas determinan que sea la Autoridad Portuaria la que lleve a cabo esta tarea, algo que la oposición no apoya puesto que las ordenanzas, aseguran, incluyen las playas situadas fuera del ámbito portuario y “debemos velar por la seguridad de todos los melillenses”.
A pesar de ello, la porpuesta de dejar el asunto sobre la mesa no ha prosperado, ya que según ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, las playas que actualmente posee Melilla para el disfrute de los ciudadanos se encuentran dentro del Puerto, por lo que corresponde a la Autoridad Portuaria, ha dicho, autorizar los montajes. Algo bien diferentes es la limpieza de las playas, algo que corresponde llevar a cabo a la Ciudad Autónoma.
Además, el consejero de Medio Ambiente ha dejado bien claro que “hoy por hoy no tenemos más playas, por lo que no podemos hacernos responsables de las playas a las que no hay acceso”.
Finalmente, las ordenanzas han sido aprobadas gracias a los votos a favor del Partido Popular. Se trata de unas ordenanzas conllevan un régimen sancionador elaborado en base a las propuestas realizadas por cada uno de los grupos políticos y que se aplicarán según el tipo de infracción que se cometa, que pueden ir de leves, o aquellas que no son calificadas como graves por la ordenanzas, a graves y a muy graves.
Las infracciones graves son las que realmente está dotada de contenido en las ordenanzas, y se considerarán como tales acciones como el vertido y depósito de materiales que puedan producir contaminantes o riesgos de accidentes, la varada o permanencia de cualquier tipo de embarcación fuera de las zonas balizadas o destinadas a tal fin, o realizar moragas o barbacoas sin sujeción al procedimiento establecido para su comunicación.
Así mismo, se considerará como una infracción grave el depósito en los contenedores de basura de materiales en combustión, la tenencia de animales en las playas, la práctica de pesca en cualquiera de sus modalidades en lugar, época u horario no autorizado, la venta ambulante en la playa de productos alimenticios, hacer fuego en la playa, usar bombonas de gas o líquidos inflamables en la playa, en los términos que establezca la ordenanza, limpiar los enseres de cocinar en las duchas o lavapiés, y la reincidencia en faltas leves ante el plazo establecido para su prescripción.
En el caso de las moragas, uno de los asuntos que más pueden afectar a los intereses de los ciudadanos, el Gobierno ya dejó claro que no está en contra de la realización de reuniones en la playa durante la época veraniega, siempre y cuando éstas se lleven a cabo a partir de las hora prevista para ello, es decir, a partir de las 21 horas, y respetando el entorno.
Por último, serán infracciones muy graves la reincidencia en faltas graves antes del plazo establecido para su prescripción.
Respecto a las sanciones, las faltas leves serán castigadas con una multa que podrá ir de los 30 a los 100 euros, de 101 a 1.000 euros serán las multas para las faltas graves, y de 1.001 a 3.000 euros las faltas muy graves.