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La Peña Barcelonista no ceja en su empeño de llegar en su denuncia por el mal trato recibido en El Ejido hasta las últimas consecuencias

El presidente del Club reclama el informe del Delegado Federativo, que solicitado por ellos estuvo presente en el encuentro

Publicada en MeliYa el 16 de febrero de 2005

S.G.

Es bastante probable que pase algún tiempo sin que los expedicionarios melillenses que viajaron hasta El Ejido puedan olvidar fácilmente lo allí acontecido que desde luego lo calificábamos simplemente de incalificable.

Agresiones, amenazas, insultos y sobre todo miedo, mucho miedo fue el que pasaron algunos de los chicos que vistieron la elástica blugrana melillense para defender los colores de un equipo de nuestra ciudad en aquella tierra.

Díce el refrán aquello de que “mas sabe el diablo por viejo que por diablo”.

Y así tenemos que el presidente de la entidad blugrana local, Juan Carlos Martínez, ha pedido le sea remitido el acta, escrito o como quieran llamarle ustedes, que se supone habrá confeccionado el Delegado Federativo allí presente, a modo de informe para calibrar si se acerca lo mas posible o no a la mas estricta realidad, por cierto Delegado Federativo que estuvo a petición de los melillenses, previo pago de 300 euros, o si lo prefieren unas 50,000 de las antiguas pesetas.

Y todo ello debido a que en el anexo del acta del encuentro tan sólo viene reflejado por parter arbitral una invasión de campo que se produjo en el minuto 34 y en el que varios jugadores resultaron contusionados.

Mas nada, es decir que se está falseando, según lo acontecido y contado por los expedicionarios melillenses de la Peña Barcelonista, la verdad o al menos su verdad, al tiempo que se están tapando entre andaluces claro está, hechos acaecidos muy lamentables y si se quiere hasta gravisimos, como es por ejemplo la agresión a menores de edad por parte de adultos y todo ello sin presencia de fuerza de orden público de tipo alguno ya que al final hay que agradecer incluso que los guardias de seguridad escoltasen hasta el autobús a los melillenses, quienes volvieron a recibir golpes, evitando no obstante esta custodia, evitar males mayores.

Juan Carlos Martínez, presidentede la entidad blugrana local, quiere al tiempo poner el caso en cuestión en manos de la propia Liga Nacional de Fútbol Sala, por su fuese de su proceder intentar poner un tanto de orden y concierto en este tan lamentable asunto, unos hechos lamentabilísimos que pudieran traer graves futuras consecuencias porque desde luego a través del fútbol sala juvenil hay ahora dos ciudades enfrentadas, Melilla y El Ejido.