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Las Casas de Melilla en Granada y Almería celebran una emotiva jornada de convivencia
Publicada en MeliYa el 16 de octubre de 2005
MeliYa.com
Las Casas de Melilla en Granada y Almería celebraron en la noche de ayer sábado una jornada de convivencia que comenzó sobre las nueve de la mañana cuando unos treinta socios de la Casa granadina, melillenses la mayoría de ellos, se subió al autobús para recorrer los 160 kilómetros que separan la ciudad de la Alhambra de Almería.
Alrededor de las doce del mediodía, hacía su entrada en Almería el autobús, que llevó a los melillenses hasta el Paseo Marítimo de Almería, donde fueron recibido por Dolores Benavente y Francisco Aguirre, vocal de ocio y vicepresidente de la Casa de Melilla en Almería.
Los melillenses – granadinos, junto con la vocal de ocio almeriense, Lolina, realizaron, nada más llegar, un recorrido por la ciudad de Almería, hasta que a las dos de la tarde, junto con unos cuarenta socios de la Casa anfitriona, se dieron cita en la sede de ésta para dar buena cuenta de una suculenta comida preparada por el restaurador de los melillenses de Almería, el Sr. Capel. Entre los anfitriones, se encontraban todos los Directivos de la Casa almeriense y la Reina de este año, Rocío Casado.
De esta manera, en la calle Sorrento de la capital almeriense, con Melilla en el horizonte, todos juntos degustaron las viandas preparada por Capel, y a los postres, Lola Ruiz, la Presidenta de la Casa almeriense, tomó el micrófono y dio la bienvenida a los melillenses granadinos en esta su primera visita desde que ella es presidenta. Asímismo, la presidenta propuso, y así se hizo un brindis, que se realizó con un buen cava español, por Melilla, Almería y Granada.
A continuación, los vocales de la Casa almeriense, Lola Benavente y José María Gómez, entregaron sendos obsequios – el típico “sol de Portocarrero almeriense” y una metopa con el escudo de la Casa costasoleña al Presidente de la Casa granadina.
Posteriormente, Manuel Avila, presidente de la Casa granadina, agradeció, micrófono en mano, la gran acogidae invitó a los “almerienses” a devolverle la visita. Además, aprovechó para entregar un precioso objeto, concretamente un granado en plata, a la presidenta de la Casa Almeriense.
Después, el Presidente de los melillenses–granadinos, Manolo Avila, dejó una bella dedicatoria en recuerdo de su paso por Almería, en el Libro de Honor de los melillenses–almerienses.
Tras contemplar las obras que componían la exposición fotográfica “Melilla Ayer y Hoy”, con la que recordaron pasadas épocas, la jornada continuó con música y con conversaciones entre melillenses residentes en las dos ciudades andaluzas que, en algunos caso, hacía muchísimos años que no se veían.
La jornada acabó sobre las seis de la tarde, cuando los melillenses de Granada, volvieron a subirse al autobús, para recorrer, en sentido inverso a la mañana, los 160 kilómetros que separan Almería de la capital granadina.
Ambos, melillenses de Almería y de Granada acordaron que este primer encuentro, “sea eso, el primero, pero nunca, el último”.