Deportes
López, portero gallego, hizo en la segunda parte que se disipase el sueño de un Ebidem que tuvo la División de Honor B en sus manos (20-15)
Un sólo gol separó a los melillenses al final del intenso partido, de poder cantar el alirón del ascenso
Publicada en MeliYa el 29 de mayo de 2005
Un sólo gol separó en la noche del sábado a Ebidem Melilla de poder lograr la proeza de estar de cara a la temporada 2005-06 en la tan ansiada División de Honor B del Balonmano Nacional, algo que incluso tuvo en sus manos además sobradamente y nos atenemos a ese parcial reflejado en el electrónico de un “Lázaro Fernández” - que registró por cierto un lleno completo-, decíamos, que de 13-4 en el inicio del segundo período, pero fue justo ahí cuando apareció el portero gallego Manuel López para el solito, frenar las ilusiones de jugadores y afición a través de sus portentosas intervenciones, algo cuanto hizo en la primera parte el portero local Rubén Esteban que fue el auténtico protagonista de que los gallegos sólo marcasen esa ridícula cifra de cuatro tantos, tres de ellos para mas inri, desde la línea de los siete metros.
El partido en sí fue atractivo desde su inicio ya que con la incertidumbre por parte de la afición de conocer que eran necesarios superar los seis goles del partido de ida, a decir verdad, la emoción estuvo rondando el “Lázaro” durante los sesenta minutos de partido.
Pero los de Pablo Torres lo tuvieron además muy claro desde el pitido inicial, ya que sobre todo a través de una férrea defensa y un fulminante contragolpe, demostraron en los primeros treinta minutos que ellos si eran merecedores de estar en la superior categoría ante un conjunto, el gallego, totalmente desconcertado debido simplemente a la gran avalancha de buen juego “amarillo”.
Como decíamos sin duda alguna el héroe del conjunto local fue su portero, un muy inspirado Rubén Esteban que contabilizamos hasta un total de seis ataques de Fadesa con paradas excepcionales, algo que al menos en estos aludidos primeros treinta minutos, casi hundieron a los de Pablo Aguirrebaría.
Con parciales siempre muy a favor de los locales, al descanso se llegó con la gran diferencia de esos aludidos ocho tantos en favor de los melillenses reflejándose en el electrónico un esperanzador 12-4, es decir la eliminatoria parcialmente superada a falta , claro está de unos segundos treinta minutos, en los que como comentásemos con algunos compañeros de otros medios de comunicación, había que saber jugarlos, al menos con la misma intensidad que en la primera parte, algo que lamentablemente no se supo o no se pudo hacer.
Y es que el rival también contó y mucho en esta continuación.
Tras el descanso, de entrada las cosas nuevamente a pedir de boca, con un golazo de Pedersen lo que hizo poner aún mas clara la eliminatoria en el marcador con ese 13-4.
Justo en esos instantes comenzarían a reaccionar en principio tímidamente los gallegos y durante el transcurso del partido con la suficiente lucidez para no bajar ya nunca de cuatro o cinco goles de diferencia y todo ello gracias a la excepcional actuación de su portero Manuel López -en la primera parte salió como inicial su compañero Antonio Campo y la verdad es que el hombre se “tragó” cuanto le echaron encima no teniendo una afortunada actuación- quien para entendernos frenó a los locales al igual que su homónimo melillense lo hizo en la primera parte con los gallegos, luego pro tanto estamos comentando que los porteros de ambos conjuntos fueron sin lugar a dudas los mas destacados de sus respectivas escuadras.
Y lo cierto es que el ascenso estaba ya en la mente de todos pero cierto es que Fadesa desde luego no había pronunciado su última palabra.
No sabemos si sería acertado comentar incluso que los gallegos impusieron su mayor experiencia de militar en una superior categoría, precisamente cuando mas lo necesitaron y de ahí la clave de que de nuevo de cara a la próxima temporada estén en la División de Honor B o simplemente que a los melillenses les faltó la concentración final de creerse que tenían superada la eliminatoria tras el gran esfuerzo realizado.
Tómenlo como ustedes quieran, pero lo cierto es que tras dejarnos Ebidem a todos la miel en los labios, quizás nos dimos la mayor decepción en cuanto va de año con un ascenso que se difuminó en los últimos minutos, justo cuanto mas falta hacían los goles y jugar con cabeza y no con el corazón.
A falta de un sólo minuto las diferencias se acortarían con ese parcial en el electrónico de 19-15, dio tiempo escaso de una tímida reacción local pero el resultado final reflejado fue el de 20-15, algo insuficiente ya que nos quedamos a tan sólo un gol para alcanzar la gloria.
Y es que como nos comentase un muy entero Pablo Torres, esta es la grandeza del deporte, es decir, pasar del todo a la nada en tan sólo minutos.
Que sepamos y como rumor de última hora, todo parece indicar que para la jornada dominical, el Viceconsejero de Deportes de la Ciudad Autónoma de Melilla, Francisco Robles, tiene previsto un primer contacto con el propio presidente de la Federación Nacional para comentarle todo lo acontecido y sobre todo ponerle de manifiesto que nuestra ciudad ha demostrado con creces que es merecedora de militar el año que viene en la próxima categoría.
¿Servirá esto de algo?
Al menos por el intento, que no quede.
LA FICHA TÉCNICA:
LAS INCIDENCIAS:
Encuentro de vuelta de la promoción por el ascenso a la División de Honor el B eldisputado en la tarde del sábado en el “Lázaro Fernández”ante una gran presencia de espectadores que superaron con creces el millar. Al final del choque hubo lágrimas no sólo por parte de algunos jugadores locales, sino también por mas de un aficionado. Y es que la decepción tras la no consecución del logro deseado del ascenso, fue impresionante.
LOS COLEGIADOS:
Se encargarían de controlar la contienda los colegiados malagueños señores José María León y José Ramón Muñoz quienes tuvieron al menos para nuestro criterio, una excelente actuación. Mostraron cartulinas amarillas para los jugadores locales Borja, Pedersen y Aunapu así como para los visitantes Darko, Yago y Salgado, excluyendo al tiempo con dos minutos de sanción a los locales Borja y Pael y a los visitantes Yago y Salgado en dos ocasiones cada uno de ellos, Darko y Nano.
EL ELECTRÓNICO CADA CINCO MINUTOS:
Primer período:
2-0/ 4-1/, 5-2/ 7-2/, 9-4 y 12-4 al descanso.
Segundo período:
13-6/ 16-8/, 17-11/, 17-13/ 19-13 y 20-15 al final del encuentro.
LAS FORMACIONES DE LOS EQUIPOS:
EBIDEM:
Esteban, Capel, Pedersen (7), González (1), Arance (1), Aguirre (4) y Dublino (6) -septeto de salida- Borja (1), Aunapu, Rachid, David González y Safiani.
Técnico: Pablo Torres, “Resultado al margen, cuanto mas me duele en estos momentos es ver a mi plantilla destrozada, pero el deporte es así”.
FADESA:
Campo, Domínguez (6), Darko, Yago (3), Salgado (2), Vilar y Nano (3) -siete inicial- Orio, Razola y Zapatero (1).
Técnico: Pablo Aguirrebaría, “ Nos hemos enfrentado a un gran Ebidem, pero nuestro portero Manuel López los ha frenado en la segunda parte”.