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Los Pinares de Rostrogordo sirvieron a Melilla Fútbol Sala como escenario de trabajo en su tercer día de pretemporada
Según el preparador físico, Manolo Ortega, que se ha encontrado a los jugadores en mejores condiciones que las que esperaba
Publicada en MeliYa el 25 de agosto de 2005
Para la jornada del jueves llevarán ya un total de cuatro días de intenso trabajo la plantilla de un Melilla Fútbol Sala que modestamente cada vez que preguntábamos tanto a su primer técnico, Marcos Sánchez, así como a su preparador físico, Manuel Ortega sobre cuál serían las pretensiones del equipo de cara a la presente temporada, basándose sobre todo en las cuantías económicas de las que van a poder disponer para esta temporada, la 2005-06, ambos coincidían en que este es un proyecto a largo plazo -dos tres años- y que de momento y a pesar de que por el hecho de haber descendido de categoría son conscientes de que para algunos conjuntos del grupo tienen la obligación de partir como favoritos de cara al ascenso, ellos lo ven, de momento, bien distinto.
Por su parte el nuevo técnico del equipo melillense, Marcos Sánchez, nos decía en la primera jornada de trabajo que está muy ilusionado sobre todo porque a la primera llamada habían respondido un total de casi veinte jugadores, que lo estaba sobre todo porque sabe va a poder contar entre sus filas con la presencia de dos expertos tales como una auténtica leyenda viva de nuestro fútbol sala como loe s sin duda alguna Vicky al que se le unirá el madrileño Javichu, de quien ya nadie lo va a descubrir a estas alturas, jugador que tiene incluso experiencia en la máxima categoría del fútbol sala nacional a través de su militancia en el Polaris Cartagena, de la mano del ex-técnico de Melilla Fútbol Sala, Danilo Martins, y todo ello sin menospreciar al resto de una plantilla, formada también por jugadores jóvenes como pudieran ser los casos de Alexis Silva o algún que otro jugador procedente de la Peña Barcelonista y que ya ha dejado de pertenecer a la categoría de juvenil.
Respecto a que si se iban a firmar jugadores no de la tierra, en su respuesta, Marcos Sánchez fue categórico diciendo simplemente “No, ninguno, no nos podemos permitir ese lujo”.
La única preocupación del nuevo técnico del conjunto melillense es la de poder efectuar los máximos partidos posibles de pretemporada, algo que como cada año volverá a convertirse en la auténtica asignatura pendiente de este equipo.
En cuanto al preparador físico, Manolo Ortega, al tiempo coincidía en muchas de las respuestas con el primer técnico, sobre todo cuando le preguntábamos que cómo habían llegado los jugadores a estos primeros días de pretemporada :” mejor de cuanto yo creía ya que las pruebas que les estoy realizando así me lo están demostrando, pero sobre todo me quedo con las tremendas ganas que tienen de pretender hacer grande a Melilla Fútbol Sala al margen de que aquí tenemos a jugadores de mucha calidad y esperemos poder conformar un buen equipo, al menos para no pasar apuros de tipo alguno al final de la liga”.
Melilla Fútbol Sala para la jornada de este miércoles había cambiado el escenario inhabitual del “Lázaro Fernández” por los Pinares y explanada de Rostrogordo, donde estaban realizando diversos ejercicios físicos, clásicos de inicio de estas fechas que corresponden plenamente ala pretemporada y de la mano de su preparador, con lo que prácticamente Marcos Sánchez se limitó a ser un mero espectador hasta que de nuevo bajaron al citado polideportivo de la barriada del real para tocar ya balón.
Lo cierto es que un nuevo Melilla Fútbol Sala con nueva filosofía está ya en acción y esperemos que esta temporada, de la mano de Marcos Sánchez, si no se logra recuperar la categoría perdida, por lo menos podamos disfrutar de ratos mas agradables que durante la pasada campaña liguera donde lamentablemente el equipo casi desde el principio de temporada, se vio abocado al descenso.