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Melilla celebrará el miércoles un funeral por el alma de Su Santidad

Los partido políticos también manifiestan su dolor por la muerte del Pontífice

Publicada en MeliYa el 4 de abril de 2005

Carmen Gaona Sáez

La muerte del Papa Juan Pablo II sigue provocando reacciones en Melilla. Después de que el Gobierno local hubiera decretado tres días de luto oficial por Su Santidad, la Vicaría Episcopal de Melilla ha anunciado que el próximo día 6 de abril a las 20 horas se celebrará en nuestra ciudad un funeral en exequias por el alma del Santo Padre.

El acto tendrá lugar en la Santa Iglesia Arcipestral de Melilla, el Sagrado Corazón de Jesús, a donde se prevé la asistencia multitudinaria de fieles y a cuyas puertas de ha colocado un gran lazo negro en señal de luto. Para que todos los melillenses que quieran puedan asistir a la ceremonia, se ha anunciado la intención de la Vicaría de instalara en la Plaza Menéndez Pelayo una pantalla de televisión gigante y la megafonía correspondientes.

Del mismo modo, las reacciones políticas tras la muerte del Sumo Pontífice siguen sucediéndose. Este es el caso de la Ciudad Autónoma de Melilla, que, a través de su presidente, Juan José Imbroda, ha enviado un telegrama al presidente de la Conferencia Episcopal de Española, en el que resalta el trabajo realizado por el Santo Padre por la paz y la concordia en el mundo, destacando al mismo tiempo el apoyo que los melillenses darán a su sucesor.

El Partido Popular de Melilla, a través de su presidente Arturo Esteban, ha hecho también público su testimonio de dolor por la pérdida del que considera como “una extensa figura que ha hecho mucho en el plano espiritual y social”.

Esteban, que ha calificado al Papa como “el hombre más importante de la historia moderna”, ha manifestado así mismo su sentimiento personal de felicidad, ya que considera que con su muerte, Juan Pablo II ha logrado una meta.

El Partido Socialista de Melilla, por su parte, ha trasladado su más sinceras condolencias a la comunidad católica de Melilla, ya que considera que la desaparición del Papa “representa un duro golpe para los católicos, así como una pérdida para toda la comunidad internacional”.

Los socialistas, además, han valorado lo que ha significado para la historia la figura de Juan Pablo II, gracias a la preocupación que siempre mostró hacia los sectores más desfavorecidos de la sociedad. “Juan Pablo II quiso permanecer siempre cerca de los que sufren y de sus fieles, y así lo demostró con sus numerosos viajes por naciones de cinco continentes”.