Deportes
Perdón por las inocentadas, pero en el fondo de nuestro corazón, eran mas bien nuestros dos fervientes deseos: un fichaje y una remodelación
Estaba muy claro que ni el imaginario Malcon Kowaski era un fichaje de Melilla Baloncesto ni el “Alvarez Claro” presentaba tan buena cara
Publicada en MeliYa el 29 de diciembre de 2005
Particularmente, como tradición, una inocentada, de esas que elegíamos en la edición de ayer, respetuosa sobre todo y algo creíble, será siempre nuestro sano estilo de bromear profesionalmente acorde con la fecha en sí, sencillamente porque las tradiciones al final de una vida son las que hacen definirse a una determinada población, a un determinado País en definitiva y a nosotros al menos, nos gusta seguirlas ya que caso contrario, no serían tales tradiciones, caso de no tener su continuidad.
Fieles por tanto a que también en Prensa se bromea respecto al “Dia de los Inocentes”, el 28 de Diciembre, quisimos, tal vez, llevados mas por nuestros deseos de que así sucediese en la realidad que no por pretender molestar absolutamente a nadie, como primera noticia hacer creer que Melilla Baloncesto había realizado otro fichaje y como segunda, -esa era de momento algo mas complicada- hacer también creer a ustedes, nuestros lectores digitales de las páginas deportivas de “Meliya.com” que el Municipal de Deportes “Alvarez Claro”, por fin tenía la fisonomía deseada por todos, es decir que se hubiese convertido en algo así como lo mas parecido a un estadio moderno, a un recinto deportivo del siglo XXI.
Respecto al imaginario fichaje del hispano-polaco Malcon Kowaski, todo ello lo fabricamos en nuestra imaginación, teniendo en cuenta el momento actual que pasa como sabrán por la grave lesión sufrida por el pivot melillense Kemel Al Hamouti y tal vez pensar que su ausencia lamentablemente hasta final de la presente temporada liguera, podría ser ocupada lógicamente por otro jugador específicamente en su misma demarcación.
Por cierto lo del nombre, “Malcon”, simplemente uno que sonara algo a jugador de baloncesto y lo del apellido, “Kowaski” fíjense ustedes que cosa tan simple: porque se me vino a la mente, al citar a un imaginario “hispano-polaco” el apellido de uno de los tripulantes, de origen polaco, de una serie que emitía la única televisión cuando yo contaba con tan sólo diez años de edad, es decir Televisión Española y que se llamaba “Swiu” basada en un submarino estadounidense y argumentadas en las peripecias protagonizadas por el mismo en los distintos mares de nuestro planeta.
De todos modos, ¡quien pudiese fichar a un jugador de tales características!, es decir con 2,16 de estatura, 21 años, con porcentajes inventados claro está, de impresión ¿En cuantos euros se podría fichar a tal jugador caso ,claro está, de que quisiera venir a jugar a la LEB?, además, el nombre hasta acompaña, “Malcom Kowaski”.
Y nuestra segunda inocentada, estuvo basada en el recinto polideportivo del “Alvarez Claro”, el que está en plena remodelación pero al que sin embargo, de momento, no se le observan mejorías de tipo alguno a pesar de ser conscientes de que habrá que darle a sus obras el tiempo necesario como para que se noten las mismas.
Y precisamente por tener a fecha de día 29 de diciembre al menos -eso si que continúa siendo todo una inocentada – un aspecto deplorable y lamentable, máxime si el replante del terreno de juego propiamente dicho comenzó el pasado día 12 de este mes de diciembre que ya casi se nos va pero que no da muestras de que de momento le brote el césped deseado a pesar de que desde la empresa encargada para ello, se haya asegurado que de cara a la siguiente cita en casa de la Unión Deportiva Melilla, es decir para el próximo día 15 de enero que tendrá que jugar ante el Pontevedra, el aspecto del rectángulo de juego del estadio melillense, estará a pedir de boca, salvaguardando que si tuviese algunas calvas, se volverían a replantar las partes afectadas.
Ello por un lado ya que la realidad, insistimos en que a fecha de día 29 de diciembre de 2005, indica que ni se han arreglado aún los accesos al estadio, ni se han instalado los tan cacareados asientos anatómicos en la General, en su parte central, ni se ha instalado el nuevo marcador electrónico, ni un largo etc.
Quizás sea precisamente eso, es decir cuestión de tiempo pero a la hora en que redactábamos esta información, como el famoso tema de Julio Iglesias, en el “Alvarez Claro”, “La vida sigue igual . . . “
Y es que son tantos los deseos de que tengamos un reciento polideportivo digno de los mejores elogios, que tal vez la impaciencia quizás, digo tan sólo quizás, hasta nos haga escribir demasiado.