Local

Rocío Segura y Manolo Herrera triunfan en Solera Flamenca

El guitarrista recibe la insignia de oro de la peña de Pepe Pozo

Publicada en MeliYa el 13 de noviembre de 2005

Salvador Ramírez

Rocío Segura, de Sevilla, con genética de cantaores a sus espaldas, relumbró con garra en la medianoche de Solera Flamenca, la peña que preside Pepe Pozo y que sigue desgranando el programa de manifestaciones artísticas de la temporada flamenca. Rocío, que conoce sobradamente las apetencias del público melillense se gustó en las modalidades complejas del cante. Con la sede social del Músico Granados plena de aficionados y familias enteras, Pozo quiso aprovechar la velada para rendir homenaje al guitarrista más querido por Solera, Manolo Herrera. El joven maestro recibió de manos del presidente la insignia de oro de la peña, como reconocimiento a su incansable labor de apoyo a Solera. Manolo, como cada vez que visita la ciudad, dio muestras de su capacidad de interpretación. La guitarra se luce en sus manos gracias no sólo a su pericia en los arpegios sino al gusto que derrama en el toque de todos los palos del flamenco. La guitarra de Herrera es el cómplice ideal e infalible de cualquier buen cantaor, o como es el caso, cantaora. Rocío Segura, especialista en saetas, como su madre, quiso empezar su puesta en escena con aires de Cádiz con el que romper el hielo de una noche ya de por sí cargada de expectación y ganas de buen flamenco. Pero no volverían las fiestas hasta el final del recital ya que, en sus dos mitades, abordó soleares, saetas, cantes comprometidos, en fin, con indudable maestría. Su voz, mejor conforme pasaban los minutos, recibe el complemento de sus gestos faciales, narradores fieles del sentimiento que experimenta en la interpretación y de su fidelidad sin cuartel a los aficionados de Melilla.

La complicidad entre Rocío y Manolo, dos jovencísimos artistas, pero consagrados en el orbe flamenco andaluz, se trasmitió al patio y la sevillana no tuvo más remedio que obsequiar al respetable con los consabidos y requeridos bises.

Nuevo cartel de 'no hay billetes' en la peña del Buen Acuerdo y, a destacar, la incondicional entrega de los socios de otra peña, la Flamenca, de Melilla la Vieja, con su presidente Juan Ramón Amat al frente, como demostración de que la variedad de peñas no es obstáculo para una inmejorable relación en lo humano y en lo artístico.

Como en el resto de actuaciones, Pepe Pozo ha contado con la ayuda económica de la Consejería de Cultura para hacer posible la primera noche de jondura otoñal en Melilla.