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Ruiz Miguel: 'Melilla honra al mundo de los toros rindiéndole homenaje a Victorino'
El diestro de San Fernando felicita a los organizadores de las Jornadas Taurinas
Publicada en MeliYa el 30 de noviembre de 2005
Francisco Ruiz Miguel es el gran ausente de las IV Jornadas Culturales de Tauromaquia Ciudad de Melilla. Nacido en marzo de 1.949, en San Fernando (Cádiz), ha sido el diestro que más corridas de Victorino Martín ha matado a lo largo de su carrera.
Todas las críticas de anteriores décadas coinciden en señalar que Ruiz Miguel ha sido torero en el más amplio sentido de la palabra, de muleta dominadora, contrastado valor y un pundonor que siempre ha comparecido cada vez que se ha vestido de luces.
Hombre de toros que sigue oliendo cada mañana el vaho de sus novillos desde su finca en tierras gaditanas, si no es apoderado es mentor, y si no, comentarista taurino. No puede desprenderse de la vitola que, desde hace 56 años, marca su vida.
Mantiene excelentes relaciones con la Asociación Taurina Melillense 'Los Medios', hasta el punto de que grupos de aficionados melillenses han estado en sus tierras y han disfrutado de toda una jornada taurina, con tienta de vacas y novillos incluida.
Fue, naturalmente, invitado a las jornadas pero “unos compromisos anteriores me han impedido la visita a Melilla, como hubiese sido mi voluntad. Allí tengo amigos de categoría y les tenía prometido un viaje aunque, que no se preocupen, que no me perderé las de 2006”.
Francisco Ruiz Miguel conoce bien al homenajeado de la cuarta edición de las jornadas, Victorino Martín: “yo creo que si he llegado a ser algo en el mundo de los toros, gran parte de culpa la tiene el ganadero de Galapagar, mi amigo Victorino, aunque, tengo que decirlo, esos toros son especiales, hay que tener vocación para ponerse delante de ellos”.
Retos Hombre de retos, no sólo se ha enfrentado decidido a los encierros del campo extremeño de Albaserrada, es, por otra parte, con 35 actuaciones, el idolatrado de Pamplona: “siempre me han gustado los retos difíciles, acaso porque nunca me pregunté, antes de torear, si las reses eran comerciales, duras, blandas, mansas o bravas. He toreado con la honradez que entiendo y, gracias a Dios, he firmado una carrera con más glorias que penas”.
Respecto al homenaje que Melilla brinda a su amigo Victorino estima que “es justísimo y, además, llama la atención que proceda de Melilla. De la calidad de los aficionados melillenses no tengo ninguna duda porque los conozco pero que una ciudad con poco acontecimiento taurino rinda homenaje a Victorino dice mucho de la ciudad y sus gentes”.
No estará del todo ausente el diestro de San Fernando: “Ricardo Fernández me ha grabado un mensaje que sonará en el Palacio de Congresos cuando el ganadero reciba el galardón, es un mensaje sincero, de torero admirador de la raza de sus reses, de mí, que estoy convencido de que siguen haciendo falta muchos 'victorinos' en el mundo de los toros”.