Local · Plus de residencia
Sevilla se muestra dispuesto a continuar con el aumento del plus de residencia hasta el cien por cien
La idea de la Ciudad Autónoma, es que el incremento hasta el cien por cien se efectúe en un plazo máximo de tres años
Publicada en MeliYa el 6 de abril de 2005
El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, se ha mostrado dispuesto a continuar con el aumento progresivo del plus de residencia para los empleados público de Melilla, según ha informado un satisfecho presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, quien mantuvo el pasado lunes un encuentro con el ministro para hablar de asuntos de interés para la ciudad.
Tal y como ha explicado el presidente, el incremento progresivo del plus de residencia para los funcionarios, se venía aplicando en Melilla desde hacía tres años. Sin embargo, en los Presupuestos Generales del Estado para 2005, ha dicho, no venía reflejada ninguna partida destinada a ello, lo que ha motivado la elaboración y presentación por parte del grupo parlamentario del PP, de una proposición no de ley solicitando la continuidad de este incremento, y el establecimiento de un calendario para llevar a efecto.
Tras la presentación de la citada proposición no de ley por parte del diputado por Melilla, Antonio Gutiérrez, y la reciente reunión el Imbroda, Jordi Sevilla ha manifestado una cierta receptividad a llevarlo a cabo, aunque, eso sí, siguiendo un camino diferente al del Canarias y Baleares, dos autonomías que, según ha explicado Imbroda, se encuentran “muy por debajo” de Melilla en cuanto a retribuciones debido a sus diferentes condiciones socioeconómicas.
Así las cosas, el siguiente paso a dar, ha señalado el presidente de la Ciudad Autónoma, será la convocatoria de una mesa de reunión entre las dos administraciones, central y local, para fijar un calendario hasta alcanzar el cien por cien del plus de residencia para los empleados públicos.
Sobre el período de tiempo en el que se debería llevar a efecto este objetivo, Juan José Imbroda ha dejado claro que desea que se haga en un plazo máximo de tres años, aunque, de momento, “me quedo con la receptividad del ministro”.