Opinión · Constitución
Si no la votaron sus padres
Publicada en MeliYa el 9 de diciembre de 2005
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Amín Azmani, no del portal.
Amín Azmani
Sorprende ver que “líderes” de la derecha española hayan vuelto al discurso de “España: una, grande y libre”. Fue el mensaje que caló en la manifestación del pasado sábado en Madrid contra la ley de la gravedad, y se supone, sólo se supone, que a favor de la Constitución Española.
El Partido Popular, desde el plano zaplano-acebiano (aznariano, para ser más concreto) en el que se encuentra, intenta tergiversar. Es la soflama del miedo, el argumentario del fervor del converso: afirman que la propuesta de Estatuto de Cataluña quiere cambiar la Constitución, y que esta última está en peligro. Es como si se sacara el parchís y a mitad de partida alguien dijera que en su casa se juega de tal manera, incorporando una nueva norma de juego. Para mi humilde entender, la Constitución debe de ser algo más importante.
La caricatura que hace el Partido Popular y la coalición Partido Popular – Unión del Pueblo Melillense de la Constitución Española puede calar, como una de sus mentiras, como hubo quien se creyó sus argumentos durante las comparencias del 11M en el Congreso, o las armas de destrucción masiva de Irak. Pero el tiempo acaba colocando a cada cual en su sitio.
Saben perfectamente que la Constitución no se puede cambiar por el capricho de una ley de rango inferior. Pero añaden la infame sospecha a un proceso democrático, y eso es como cuestionar a la democracia misma.
Si a todo esto añadimos el secuestro de los símbolos nacionales del Estado que ejercita el PP, tendremos la siguiente paradoja: dicen defender la Constitución quien no la comprende y desconfía de los procesos democráticos.
Hablando anoche con algunos vecinos en referencia a los jóvenes conservadores del Partido Popular, uno de ellos me decía: “Si no la votaron sus padres”. Ciertamente, pero tampoco la están defendiendo sus hijos, lo único que buscan es el poder y el “enchufe”. Siempre lo he dicho, necesitan del poder para no desmoronarse. Ahora mismo, la derecha ha desmoronado aquel giro al centro, sobre todo en nuestra Ciudad. No pasó de ser una intención que no se llevó a la práctica, pero daba esperanzas de eliminar del mapa a la derecha más fundamentalista y radical.