Local · Tráfico
Tráfico hace entrega a la Ciudad del cinemómetro para controlar la velocidad de los vehículos
Antón recuerda a los melillenses que no podrán circular a más de 50 kilómetros por hora por las vías de la ciudad
Publicada en MeliYa el 17 de mayo de 2005
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha hecho entrega a la Consejería de Seguridad Ciudadana de un cinemómetro con el que se podrá llevar un control más exhaustivo de la velocidad a la que circulan los vehículos por las calles y vías de Melilla.
Al acto, en el que han estado presentes algunos agentes de la Policía Local que han recibido lecciones sobre el funcionamiento del aparato, han asistido el consejero de Seguridad Ciudadana, Ramón Antón, el director provincial de la DGT, José Carlos Romero, y el técnico de la empresa Siaisa.
En opinión de Antón, con la entrega del cinemómetro, cuyo coste asciende hasta los 60.000 euros, se da cumplida cuenta del convenio firmado entre las dos instituciones, por lo que se ha mostrado bastante satisfecho.
El aparato, que va colocado sobre un trípode y será totalmente móvil, será instalado en los puntos en los que la Policía Local, merced a las demandas ciudadanas, considera más adecuados. Una vez instalado, y a través de un sistema de fotografía, el cinemómetro controlará la velocidad de los vehículos, que no deberán superar los 50 kilómetros por hora en cualquiera de las vías y carreteras de la ciudad.
En el caso de que la velocidad máxima sea superada, según ha explicado el consejero, los agentes de la Policía Local, con la ayuda del cinemómetro, procederán a la aplicación de sanciones que variarán dependiendo de la velocidad alcanzada.
Así, según ha explicado el director provincial de DGT, cuando se trata de una infracción grave, es decir, cuando la velocidad alcanzada supera en 30 kilómetros por hora la máxima permitida, la multa será de hasta 302 euros y la posible suspensión del permiso de conducir de hasta 3 meses. En el caso de que la infracción sea muy grave, es decir, cuando el exceso de velocidad supera en un 50% la velocidad limitada, la multa oscilará entre los 302 y los 600 euros, e irá acompañada de la suspensión del permiso de conducir por uno, dos o tres meses.