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Visto para la firma el acuerdo de repatriación de menores marroquíes no acompañados
Nador contará con un centro de acogida de menores como esperaba la Consejería de Bienestar Social
Publicada en MeliYa el 3 de diciembre de 2005
El acuerdo bilateral entre España y Marruecos para la repatriación asistida de menores no acompañados ha quedado visto para su firma, después de que las delegaciones de ambos países cerraran un texto en el marco de la VI Reunión del Grupo Permanente Hispano-Marroquí, que se celebró en Marrakech.
Como complemento, también acordaron la construcción el próximo año de dos centros de acogida en el país magrebí, uno en Nador y el otro en Beni Mellal, tal y como se esperaba desde la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma.
Así lo explicaron al termino de la reunión los responsables españoles, los secretarios de Estado de Inmigración y Emigración y de Seguridad, Consuelo Rumí y Antonio Camacho, respectivamente, y uno de los responsables de la delegación marroquí, el gobernador y director de Migración y Vigilancia de Fronteras, Khalid Zarouali.
El encuentro también contó con la participación del director general de Asuntos Interiores, Mohiedine Amzaz, por parte marroquí, y de los responsables autonómicos de inmigración de Andalucía y Canarias. Melilla, como ha denunciado en reiteradas ocasiones el PP, no estuvo representada en la cumbre.
De este modo, ambas partes elevan a la categoría de acuerdo bilateral el Memorando de Entendimiento acordado en diciembre de 2003 por un Gobierno del PP y que ha tenido una aplicación casi testimonial.
Era además, según la actual delegación española, una "mera declaración de intenciones". Ahora será sustituido por un texto de obligado cumplimiento que recoge paso a paso las garantías requeridas en la repatriación asistida de menores, siempre basada en el interés superior del éstos, y que primará la devolución del menor al al país de origen cuando existan las debidas condiciones de reagrupación familiar o la tutela gubernamental del país de origen.
Precisamente para asegurarse de que esa tutela gubernamental es la adecuada, España se ha comprometido a financiar la creación de cuatro centros de acogida y reinserción sociolaboral en Marruecos. El año que viene comenzarán a construirse los dos primeros, uno en Nador y el otro en Beni Mellal, región del interior del país de donde proceden la mayor parte de los marroquíes que emigran a España.
Centros Los centros tendrán una capacidad de cerca de medio centenar de plazas y ya se ha constituido el equipo-técnico mixto encargado del desarrollo del proyecto.
Además, el Ejecutivo español coordinará también la puesta en marcha de otros dos centros que se han comprometido a financiar Cataluña, en Tánger, y Canarias, posiblemente en Agadir.
Junto con los cuatro financiados por la Administración Central, la delegación española cree que el mapa geográfico de atención a menores quedará razonablemente cubierto, especialmente con el centro de Nador que, se espera, pondrá término al fenómeno de los menores no acompañados que llegan a Melilla.
Según datos oficiales, las comunidades autónomas tutelaron 11.411 menores no acompañados (no sólo marroquíes) entre enero de 2004 y junio de 2005, El año pasado el Estado español consiguió repatriar a 111 menores y documentó a 831. Con las previsiones de creación de centros en Marruecos, España ayudaría al país de origen a tener una capacidad de acogida de menores de al menos 600 plazas en unos cuantos años, aunque la situación ideal es, en realidad, que puedan ser reagrupados con sus familias.
Menores "La llegada de menores extranjeros no acompañados es fruto de la eficacia de las repatriaciones de ciudadanos adultos, que hace que las mafias cambien de estrategias", explicó Rumí.
El acuerdo pretende evitar que los menores emigren ilegalmente hacia España, garantizar su protección y realizar una repatriación asistida con todas las garantías".
Por otro lado, en materia de control de fronteras ambas delegaciones coincidieron en su diagnóstico sobre la situación actual de Ceuta y Melilla: es fruto del control en las costas españolas y marroquíes, que ha producido un drástico descenso de las llegadas en pateras.
"La situación está controlada. Se ha acabado con ese foco de inestabilidad gracias al trabajo conjunto", aseguró Rumí. El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, añadió que los medios puestos en marcha por ambos países permiten hacer frente a un problema puntual, como los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla de los pasados meses.
Mientras, Zarouali defendió la colaboración en materia preventiva para reprimir las nuevas vías que el control de las fronteras de Ceuta y Melilla obliga a buscar a las mafias que trafican con personas.
De hecho, el responsable marroquí llegó a hablar de la detección de un nuevo fenómeno que consiste en la llegada de piraguas con inmigrantes irregulares desde las costas africanas hasta canarias. "Se trata de nuevas estrategias a las que tenemos que anticiparnos y que exigen ingenio para luchar contra los traficantes de personas", aseguró.
También consideró que Marruecos ha hecho sus deberes en lo que se refiere a la bolsa de inmigrantes subsaharianos irregulares que habita en su territorio.
Repatriaciones Hasta 3.600 ciudadanos de estos países aseguran haber repatriado de forma "voluntaria" en un total de 22 vuelos sufragados exclusivamente con dinero del Ejecutivo del país magrebí y cuyos gastos, en "costes directos e indirectos", ascenderían a unos 100 millones de euros. "Queremos que estas devoluciones tengan un valor pedagógico. Que tengan un impacto de comunicación", dijo refiriéndose a la disuasión que la devolución de cada inmigrante irregular a su lugar habitual de residencia puede conseguir en potenciales candidatos a la emigración clandestina.
Al parecer, repatrían a subsaharianos a sus países de origen pero todavía no han dado con la fórmula para aceptar de buen grado a los que son interceptados en España cuando intentan entrar de forma clandestina desde Marruecos.
Salvo la aceptación "extraordinaria" de 73 inmigrantes después de las crisis de Ceuta y Melilla y alguna devolución testimonial en tiempos anteriores, Marruecos y España no han conseguido ponerse de acuerdo en la forma de aplicar esta parte del convenio bilateral de readmisión suscrito en 1992.