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Adimel pone el punto y final al curso para niños diabéticos que ha venido realizando en los últimos meses

Gracias a esta iniciativa, los diabéticos más pequeñas han aprendido a convivir con la enfermedad

Publicada en MeliYa el 1 de julio de 2006

Salvador Ramírez

El curso ha terminado, el curso -se aclara- amable para los niños diabéticos, ese que la Asociación de Diabéticos de Melilla (Adimel) ha venido desarrollando en los últimos meses para que los enfermos más pequeños aprendan a convivir con la enfermedad y, en consecuencia, mejoren su calidad de vida.

A lo largo de este peculiar curso, los pequeños han aprendido a cuidarse, medir los niveles de azúcar, han sabido seleccionar los mejores alimentos y han conocido la idoneidad del ejercicio físico dosificado y en relación directa con la alimentación.

Pero también se han divertido con juegos educativos y han conocido los últimos avances médicos para el tratamiento de su enfermedad, la diabetes, que no siempre se manifiesta de la misma forma, ni mucho menos. Dicen los expertos que cada diabético tiene diferentes síntomas y tratamiento.

La institución que preside Joaquín Rosa no ha estado sola. Ciudad Autónoma, Instituto de Gestión Sanitaria, Colegio de Enfermería, Atención Primaria y la profesora de Educación Infantil han hecho posible que los niños diabéticos de Melilla hayan encontrado un segundo hogar, cálido y educativo, que han demandado, cada viernes, a sus padres.

La sesión de clausura, celebrada el pasado viernes, contó con la colaboración de Julio Céspedes, profesional de la Enfermería que, en tono coloquial explicó a los diabéticos y a sus familias las líneas maestras de la dolencia. Posteriormente, los pequeños realizaron un mural en el que volcaron los conocimientos aprendidos a lo largo de la temporada.

El final de curso ha contado, además, con presencia institucional ya que tanto el director provincial del Instituto de Gestión Sanitaria, Augusto Hoyo Lao, como la viceconsejera de Sanidad, María Dolores Muñoz, acompañaron a los pequeños haciéndoles entrega de regalos de la Ciudad Autónoma.

Hubo hasta un detalle literario porque Juan Garbín Vereda regaló varios ejemplares de su libro de cuentos 'La Brujita Nékora' que fueron distribuidos por el presidente de Adimel, Joaquín Rosa, entre todos los presentes.

El verano manda y los diabéticos no iban a ser menos. Adimel suspende temporalmente su actividad docente y da descanso a monitores y alumnos para el disfrute en condiciones de la temporada estival. Pasará la Feria y volverán las agradables clases del barrio de la Victoria.