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Almazán lamenta que "las empresas españolas no se sientan protegidas por el Gobierno de Zapatero"

Tras los últimos acontecimientos en Bolivia, Almazán considera que la “incapacidad del Gobierno Zapatero” aumenta la desconfianza de nuestras empresas y desincentiva la inversión extranjera

Publicada en MeliYa el 17 de mayo de 2006

Carmen Gaona Sáez

El secretario ejecutivo de Desarrollo Económico del Partido Popular de Melilla (PP), José Luis Almazán, ha cuestionado de nuevo que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuente con una política económica clara, sobre todo teniendo en cuenta su actitud ante la exigencia del Gobierno de Bolivia de pedir a la entidad financiera BBVA y a la aseguradora alemana Zurich la entrega gratuita al Estado de las acciones de las empresas petroleras nacionalizadas que gestionan ambas sociedades. Almazán cree que lo sucedido en Bolivia, “con la incapacidad del Gobierno Zapatero para responder con más firmeza de lo que lo ha hecho”, no sólo genera desconfianza e inseguridad y desincentiva la inversión extranjera, sino que supone una muestra de “desprotección” de las empresas españolas.

En este sentido el responsable de Desarrollo Económico del PP de Melilla lamenta que el Ejecutivo de la Nación muestre unos “enormes” intereses proteccionistas dentro de nuestro país, en relación a la OPA sobre Endesa, y deje sin embargo “absolutamente solas” a las empresas españolas en sus intereses ante el resto del mundo.

El responsable de Política Económica del Partido Popular de Melilla advirtió, aún más, que los datos del Banco de España sobre la balanza de pagos hasta febrero de 2006 confirman que el déficit exterior no está siendo corregido, ya que su reducción mínima tuvo posiblemente su origen en la falta de operaciones del período navideño.

El Gobierno Central, en opinión de Almazán, debería “tomar más en serio” la situación económica, “cuyos datos no son positivos ni en el paro, ni la inflación ni en la balanza de pagos, pero tampoco en las noticias que llegan del exterior y de países como Bolivia”.

El popular considera que si las importaciones crecen casi el 20%, el déficit exterior se incrementa en un 60% y los datos turísticos también son negativos, “el Gobierno debería plantearse urgentemente unas reformas estructurales para responder a lo que la economía de nuestro país, que no está sana, demanda ya”.