Local · Casas regionales

Brillante y festivo relevo de la dueña de la belleza oficial en la Casa de Melilla en Almería

Rocío Casado Viedma, nueva reina de la activa casa regional melillense en su XV aniversario fundacional

Publicada en MeliYa el 15 de mayo de 2006

Francisco Aguirre

El pasado fin de semana Casa de Melilla en Almería vivió una de sus grandes noches, pues, entre otros actos, finalizaba el reinado de una de sus reinas y empezaba el de otra.

La noche empezó con la interpretación del Himno de Melilla al que siguieron unas palabras del vicepresidente, que presidió el acto por ausencia, por motivos personales de la presidenta.

Acabada esta primera intervención, que fue muy aplaudida, todos los asistentes, socios de la Casa, empezaron a degustar las viandas preparadas para el acto por el concesionario de la Casa, Bodegas Capel. Cena que fue, amenizada con una suave música por el grupo almeriense Manhattan.

Acabada la cena y ya con la presencia de la presidenta, Lola Ruiz, se comenzó con los actos programados, celebrándose, en primer lugar, un pequeño homenaje a las madres, pues también se conmemoraba el pasado Día de La Madre, centrándose en una de las madres más veteranas de la Casa, la melillense Rosa Casademunt, a quien el directivo Gómez Moreno le dedicó unas palabras y le entregó un precioso ramo de flores. También y por parte del grupo actuante, se le dedicó una canción.

A continuación se llamó a la Reina del año 2005, que finalizaba así su reinado, Margarita Ubeda, a quien dirigió unas palabras Lola Ruiz, agradeciéndole su presencia en este año en las actividades de La Casa y deseándole lo mejor en su vida personal.

Esta despedida dio paso, como dijo el vicepresidente “acabado el reinado de una reina, empieza el de otra”, a la proclamación de la Reina designada para este año 2006, la joven y bella, Rocío Casado Viedma, a la que el vicepresidente le dedicó unas palabras de bienvenida, deseándolo un muy bonito año, en el que además de los actos “normales”, se conmemora el quince aniversario de la fundación de la Casa. A Rocío Casado, le impuso la Banda y la Corona, la anterior, Margarita Ubeda.

Se hizo constar la difícil tarea que tuvo la directiva en la designación pues varias jóvenes optaban al galardón y, lógicamente, solo una podía obtenerlo.

A las dos jóvenes y bellas reinas, Rocío y Margarita, se les hizo entrega de un precioso ramo de flores y las dos fueron muy aplaudidas por todos los asistentes al acto.

A continuación se llamó al dimitido hace unos días, vicepresidente José Gil, a quien Lola Ruiz, dedicó unas palabras de agradecimiento por su dedicación a la Casa y se le entregó un pequeño obsequio. José Gil, víctima de la emoción, pues este acto se había mantenido en el más estricto secreto, quiso pero no pudo dedicar unas palabras de agradecimiento, haciendo éste, fundiéndose en un abrazo con la presidente y con su sustituto en la vicepresidencia.

Ya, como último actos de los previstos, se procedió al sorteo de un jamón entre los socios, sacando el número como “mano inocente” y en su primera intervención, ya como Reina, Rocío Casado. El número obtenido fue el 68 y el preciado premio fue a parar a manos de la socia Margarita Hidalgo.

A continuación se propuso un brindis, que se realizó por las Reinas, Almería y Melilla, y ya, el vicepresidente, Francisco Aguirre, despidió los actos agradeciendo a todos su presencia y dando paso al baile, que, amenizado por la música en directo del Grupo Manhattan, inauguró él mismo, con la Reina Rocío.

Durante unos minutos, la bella Rocío tuvo su sesión de fotos con todos los socios, pues todos querían tener una fotografía con ella y darle personalmente la enhorabuena por su designación.

La fiesta, en la que corrió el cava, invitación de la Casa y tarta, invitación de Bodegas Capel, duró hasta altas horas de la madrugada - casi las tres -, hora en que la Casa cerró sus puertas hasta el día siguiente, haciéndose, por tanto, el silencio en ese bello paraje que es el Paseo Marítimo de Almería, lugar en el que la Casa tiene su sede.