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Broche de oro a la III Semana Cultural de la Casa de Melilla en Barcelona con una artística comida de hermandad

Fue presentado el libro de Salvador Gallego sobre Enrique Nieto

Publicada en MeliYa el 31 de octubre de 2006

Redacción

Del 23 al 29 de octubre, se ha celebrado, en la Casa de Melilla, en Barcelona, la III Semana Cultural. Se inició el lunes 23, con la inauguración de la exposición de pintura y siguió con los diferentes actos.

Destacar la magnífica actuación del rapsoda, Sebastián López Penedo, de Cádiz y, además, vicepresidente de la Casa de Cádiz en Barcelona, que con su voz pastosa, profunda y modulada deleitó a la numerosa concurrencia con los versos andaluces y mundanos de Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, los hermanos Machado y Manuel Benítez Carrasco, con cuyo poema "El perro cojo" deleitó a los asistentes, que todavía están "viendo" deambular al entrañable perruco cojuelo. Ni que decir tiene que al profesor Sebastián López se le despidió con reconocidos aplausos.

También se habló largo y tendido del modernismo melillense a través del preclaro exponente del mismo, Enrique Nieto Nieto. Primero fue en el Círculo del Liceo, con la presentación del libro sobre el arquitecto, por su autor Salvador Gallego y el presidente de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, José Antonio Vallés y, al día siguiente, en la Casa de Melilla, donde intervinieron los arquitectos técnicos, Alejandro Moreno, Carolina Martínez, Isaac Villa y Lorena Rico, quienes pusieron en evidencia la ayuda que recibieron cuando estuvieron en Melil1a rematando su trabajo sobre la importancia del modernismo melillense.

El viernes se realizó el concurso culinario, que fue todo un éxito por su calidad y participación, y el sábado los repartos de premios del expresado concurso y del de dominó y, a continuación, la actuación del Grupo Albada, que fue una auténtica gozada.

Y, por último, el domingo la visita cultural, por la mañana, la comida de hermandad al mediodía, con 70 asistentes y mucha felicidad, risas y armonía. Y el punto final, la representación del cuadro escénico de la casa regional, Estopiñán, que fue toda una demostración de auténtica calidad y voluntad de agradar a los muchos socios espectadores que se reunieron para aplaudirles con ganas.