Local · Sanidad
Carlos Benet demanda a las fuerzas políticas y sociales un debate sobre el futuro inmediato de la Sanidad en Melilla
El senador del Partido Popular muestra su inquietud por la suerte que puedan correr tanto el Hospital Comarcal como el Militar
Publicada en MeliYa el 31 de mayo de 2006
El senador Carlos Benet está seriamente preocupado, “inquieto”, según sus textuales palabras, por el futuro inmediato de la Sanidad en Melilla. El anuncio hecho público en la ciudad por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de la construcción de un Hospital Provincial, se traduce para el parlamentario, en toda una serie de incógnitas para cuyo esclarecimiento exige un debate público que sitúa en el próximo mes de septiembre.
Carlos Benet no sabe qué va a ocurrir con el actual Hospital Comarcal, si se va a cerrar o si, por el contrario, permanecerá abierto. Duda mucho, además, del futuro que le espera al Hospital Militar, en cuyas superficies se construirá el futuro centro hospitalario.
De momento, el senador afirma que el Hospital Provincial no cuenta “ni con proyecto ni presupuesto”, aunque no le extrañaría que el Gobierno aprobara 'in extremis' una partida de “40 o 50 millones de pesetas, a final de año, para la redacción del proyecto”.
Benet Cañete tiene constancia de proyectos que se han quedado, en eso, sólo papel, como la anunciada ampliación del actual Hospital Comarcal hacia la zona de aparcamientos.
Hay dos cuestiones que merecen el máximo interés del senador por Melilla: el futuro de los trabajadores y la propia calidad de vida de los melillenses.
Las plantillas del Comarcal y las del Hospital Militar “tienen derecho a saber qué intenciones tiene el Gobierno”. El senador, consultadas fuentes militares, puede afirmar que a Defensa no ha llegado gestión alguna sobre los terrenos del centro castrense.
En cualquier caso y teniendo en cuenta las necesidades hospitalarias de Melilla y de su interland, sea cual sea, el futuro de los dos centros en funcionamiento en la actualidad, Carlos Benet aboga por un hospital con 300 camas distribuidas en habitaciones individuales para garantizar la “privacidad” de los enfermos y la demanda de plazas hospitalarias.
De cualquier forma, el parlamentario emplaza a las fuerzas políticas y sociales para el pretendido debate que tendría como fin, en su caso, la definición del futuro de la Sanidad en Melilla con un norte prefijado: “no quedarse cortos”. Proyectos como el aeropuerto -citado por Benet- demuestran la conveniencia de evitar ejecuciones en obras y servicios que, al poco tiempo de inauguradas, no pueden atender las necesidades de la ciudad.