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Carta denuncia del presidente del Gimnástico Melilla, Francisco Roldán, hacia el presidente de la FMF, Diego Martínez en relación a la subvención no recibida

Publicada en MeliYa el 25 de octubre de 2006

SG

Reproducimos íntegramente la carta que el presidente del Club Deportivo Gimnástico Melilla, hace pública en relación a la no subvención concedida por la FMF a su club y dirigida a su homónimo el de dicha Federación Melillense de Fútbol, Diego Martínez.

“Melilla, 20 de Octubre de 2006

Sr. Presidente:

Acusamos recibo de su explicación a través de su Secretaría (escrito de fecha 17/10/06 con número 2050), al respecto de cuál es la razón por la que nuestro equipo juvenil local, a pesar de ocupar la segunda posición en el campeonato local, no tiene derecho a percibir los 1.000 (MIL) euros que como premio iba a recibir el segundo clasificado.

Y explican ustedes desde la FMF que en reunión de la Junta Directiva que usted mismo preside, se acordó por unanimidad que aquellos clubes que tuvieran equipo en categoría nacional no serían partícipes de tan magnánimo gesto de premiar en metálico al equipo que ocupara un destacado puesto en la clasificación.

Como quiera que no formamos parte de la Asamblea, ni de su Junta Directiva, y si además no nos informan a los clubes de los acuerdos a los que llegan, como usted comprenderá nos extrañó no recibir el premio, aunque más extraña y sórdida es la decisión de no conceder el mérito ganado en el campo alegando algo tan peregrino como que el equipo ya recibe una CUANTIOSA subvención por otro concepto distinto, tener un equipo militando en categoría nacional, esto es, castigando con no pagar lo que uno merece por quedar segundo ya que el mismo club tiene otro equipo que por méritos propios milita en categoría nacional.

No empero, este club no puede por menos que elevar a esa presidencia su más enérgica protesta cuando se atreven a adjetivar de CUANTIOSA la subvención que este club recibe tanto de la C.A.M. como de la RFEF, pues puestos a actualizar sus datos, nos cabe el disgusto de comunicarle que en la temporada 2004/05 este club estando en categoría nacional no recibió un euro y que se autofinanció con las aportaciones de sus directivos y que en la temporada 2005/2006 a la que ustedes aluden, este club recibió 24.000 euros de la Ciudad Autónoma y unos 15.000 euros de la Federación (a la que descontaron los gastos de fichas y cursos) antes de abonar la subvención. Por cierto, hablamos de la temporada del ascenso.

Efectivamente, agradecemos a la Viceconsejería de Deporte esta ayuda de 24.000 euros en la segunda temporada, lo que viene a promediar 12.000 euros por cada temporada que hemos estado militando en categoría nacional, cantidad que esa FMF califica de CUANTIOSA, suponemos que en un lapsus exagerado, pues aunque las valoraciones y adjetivaciones pertenecen en a la esfera de la subjetividad, es usted el que nos brinda la ocasión de adjetivar LO CUANTIOSO.

Si la FMF califica de CUANTIOSA una subvención de 24.000 euros, no imaginamos en este club como califican ustedes mismos el dinero que ustedes mismos se gastan en viajar con sus invitados de honor a los Mundiales de Fútbol para granjearse adhesiones inquebrantables; no sabemos si una subvención de 24.000 euros para gastos de desplazamientos, material deportivo y alojamiento de toda una temporada de un equipo de chavales es una CUANTIOSA subvención cuando por fumigar los campos de césped artificial se gastan la bagatela de 18.000 euros, sobre todo si se aplica el aforismo popular de Juan Palomo, “yo me lo guiso, yo me lo como”, pues si pinchamos la web de la FMF nos saluda el presidente Diego Martínez, y si pinchamos el banner publicitario de Higicontrol nos aparece su director técnico don Diego Martínez. Nos llena de zozobra siquiera imaginar si cabría el riesgo de doble personalidad, pues no sabemos si cuando fumiga lo hace el presidente de la FMF o cuando dirige la FMF lo hace desde la fumigación.

No sabemos cómo califican ustedes el hecho de gastarse más de 600.000 euros en unos lujosos y céntricos locales para despachos de federativos mientras los vestuarios de árbitros y jugadores de los llamados campos federativos, son propios de un país tercermundista. Claro que ya conocemos la excusa: el señor presidente no quiere al lado de su despacho un campo de fútbol vaya a ser que les molesten los pedigüeños directivos de clubes humildes con sus quejas.

Le invitamos señor Martínez, antes de calificar en documento oficial de CUANTIOSA la subvención que recibe el Gimnástico Melilla, espere usted a estrenar despacho en la Plaza de las Culturas, y cuando miccione usted si la biología le aprieta, en su baño de estreno, recuerde en qué orinal propio de la Francia del Rey Sol, micciona el árbitro del campo B del Fernando Pernías, cuya escatológica duda no es otra que adivinar si la conocida vulgarmente como taza del water era negra pero perdió el color, o tal vez el blanco está debajo de la capa de sarro. El pueblo suele resumirlo mejor: hay quién cree mear colonia y necesita para la ocasión, un modelo de última generación para su despacho.

Sabemos que la excusa es que lo paga la RFEF, por aquello de pagar el el acto de transfuguismo y cambiar el apoyo al candidato Gerardo Gónzalez para ponerse de parte del señor Villar. Aunque legal, no menos reprochable desde la moralidad y la ética, porque CUANTIOSAMENTE vergonzoso es que la RFEF pague oficinas, despachos y lujos para directivos y sea la Ciudad Autónoma la que cargue con la construcción de una Ciudad del Fútbol para regalarle la gestión al que se gasta el dinero federativo en instalaciones directivas, además de los CUANTIOSOS 280.000 euros de subvención anual, que por cierto, parece que van a parar a una caja única, de la que sale el dispendio.

No nos extraña por tanto, todo lo que sucede, y no sabemos hasta qué punto los clubes seguirán consintiendo. Pero a partir de este momento, le garantizamos que los esfuerzos que este Club ha venido haciendo en orden a mantener las relaciones en las más estrictas normas de la prudencia institucional, no va a ser óbice para aguantar sus ataques de soberbia y su forma de adjetivar y menospreciar el trabajo que este club hace en beneficio del fútbol base, desde la responsabilidad que asumimos ante tantos padres que nos confían a sus hijos para practicar el fútbol.

La “cuantiosa subvención” de la Ciudad Autónoma la invertimos en fútbol, porque lo que este club no hace, ni hará, es con una mano recibir 280.000 euros que según la ley general de subvenciones se concede para ayudar a una federación que parece necesitada, mientras que con la otra se escrituran hipotecas millonarias que acaban operando como un nada despreciable incremento patrimonial, y para mayor descaro, ante los propios ojos del órgano público subvencionador: si hace falta dinero para árbitros, mutualidad o competiciones, es imposible que sobre para comprar bienes inmuebles. Pero como nadie pone pié en pared, ahora parece que el siguiente proyecto Martínez es de nuevo urbanístico: bolera, restaurante y apartamentos en las instalaciones de La Espiguera.

Ladrillos, porcelanosas, restaurantes, mobiliarios, salas de juntas, atracciones y viajes…, y nosotros, balones de fútbol, camisetas y más de 300 fichas de fútbol base.

Con los ahorrados 1.000 euros, cambien por lo menos el water del vestuario del árbitro del Fernando Pernías, los daremos por bien invertidos”.

Fdo. Francisco Roldán Asensio. PTE Gimnástico Melilla

SR PRESIDENTE DE LA FEDERACION MELILLENSE DE FUTBOL