Reportaje
Cómo estar embarazada en vacaciones y no morir en el intento
El IVI ofrece una serie de recomendaciones para sobrellevar los calores del verano.
Publicada en MeliYa el 7 de agosto de 2006
Que el verano y el fuertre calor que trae consigo suele provocar mayores riesgos en la salud en de determinados sectores de la población como el de la tercera edad y en los más pequeños, es de todos conocido. Lo que no lo es tanto es que existe otro sector de la población que, aunque es tenido menos en cuenta, también puede verse especialmente afectado y sufrir determinados riesgos durante estos meses de intenso bochorno. Este es el caso de las mujeres embarazadas, que durante la época estival llenan las concultas médicas para hacer a los doctores partícipes de su preocupación sobre los efectos que el calor puede provocar en el desarrollo de su gestación.
Por ello, y siempre teniendo en cuenta que el embarazo no es una enfermedad, si no un estado natural del cuerpo que únicamente requiere de unos determinados cuidados extra que no tienen por qué limitar las actividades vacacionales, el Instituto Valenciado de la Infertilidad (IVI) ha hecho públicas una serie de recomendaciones que deben ser tenidas en cuenta por las futuras mamás durante estos meses.
Aunque tomar el sol durante estos días, incluso en la zona abdominal, no está prohibido, sí es importante tener en cuenta que el cloasma, o “paño facial de embarazada” como popularmente es conocido, supone una hiperpigmentación de la piel en zonas de exposición solar debido al aumento hormonal. Por ello, aunque siempre es importante llevar una alta protección facial durante el embarazo para evitar dejar la cara cubierta de manchas oscuras para toda la vida.
Las cremas solares, tan recomendables para todos en esta época del año, suelen ser compatibles, en su amplia mayoría, con el embarazo, aunque siempre es recomendable preguntar al farmacéutico la composición de las mismas por si algún factor pudiera absorberse a través de la piel y afectar al feto, como cualquier medicación tópica.
Las embarazadas que se encuentren el primer trimestre de gestación deben tener en cuenta que el aumento de la temperatura corporal materna, especialmente en el abdomen, puede generar malformaciones fetales, es por ello por lo que deben evitarse baños en agua muy caliente, así como una exposición solar prolongada en horarios de máxima temperatura.
Tal y como ocurre con la exposición al sol, tomar un baño en la psicina o en el mar tampoco supone ningún riesgo en caso de llevar un embarazo normal, ya que el tapón mucoso que se forma en el cuello uterino cuando la mujer se queda embarazada evita las infecciones del feto por la subida de gérmenes. Sin embargo en determinadas situaciones sí está desaconsejado, sobre todo en aquellos embarazos en los que se haya producido una rotura de la bolsa de las aguas, en los que se de un acortamiento del cuello del útero, en caso de sangrado genital, o por infecciones genitales de repetición.
Es recomendable, asímismo, reducir la ingesta de bebidas calóricas y alimentos con elevado contenido en hidratos de carbono, como helados o granizados, ya que provocan un aumento de peso que puede ser peligroso en mujeres con factores de riesgo como diabetes gestacional, hipertensión y obesidad. Además, el consumo de bebidas alcohólicas frías está totalmente desaconsejado, ya que se desconoce cual es la dosis a partir de la cual puede ser tóxica para el feto.
Por lo demás, buen humor y paciencia suelen ser las herramientas ideales para soportar el difícil verano y hacer más llevadera la espera del deseado otoño.