Local · Religión
Dris pide a Imbroda y al PP que empiecen a desligar la religión de los actos institucionales
La diputada de CpM ha recordado que el hecho de obligar a la participación en un acto religioso a personas que no lo son “es más propio de un Estado fascista"
Publicada en MeliYa el 12 de septiembre de 2006
Después de que el Gobierno local criticara la ausencia de representantes de CpM en la misa con la que se celebró el día 8 de septiembre la festividad de la Patrona de Melilla, la Virgen de la Victoria, la diputada de Coalición por Melilla, Jadu Dris, ha instado al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, y al Partido Popular a que empiecen a desligar la religión de cualquier acto institucional y político, ya que aunque asegura respetar cualquier confesión religiosa, no considera lógico que el símbolo de Melilla sea un elemento de la religión cristiana, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de ciudadanos que profesan otras religiones.
En opinión de Dris, el símbolo de Melilla, una ciudad caracterizada por su diversidad cultural y de religiones, no puede ser ningún elemento de la religión musulmana, cristiana o hebrea, por lo que ha instado al PP a “acostumbrarse a compartir y no a imponer”.
Sobre las declaraciones que tras la celebración religiosa efectuó Imbroda acerca de la ausencia de representantes de CpM, Jadu Dris le ha recordado que, en pleno siglo XXI, el hecho de que se obligue a participar en un acto religioso a un ateo, a un agnóstico, a un judío o a un musulman por ser representantes del pueblo, “es más propio de un Estado fascista, donde además de criminaliza y se demoniza a todos aquellos que no participen o que no quieran acudir a una misa religiosa en un acto institucional”.
En este sentido, la cepemista ha recordado cómo en su discurso del día 8, Imbroda hablaba de valores como el respeto o la tolerancia, valores que “sin embargo no aplica a la realidad de la ciudad”.
Según ha explicado la diputada de CpM, los actos religiosos ligados a actos institucionales “no son más que reminiscencias históricas fuertemente implantadas por el Franquismo”, por lo que ha pedido que se respete a aquellos que “no estemos de acuerdo con esa mezcla de religión y política, porque las manifestaciones religiosas forman parte de la intimidad de cada uno”.
Para finalizar, la diputada ha dejado claro que la pregunta en este caso no sería por qué CpM no asistió a la misa, sino “por qué los cargos públicos, rompiendo con la neutralidad de un país aconfesional, se identifican con una determinada confesión religiosa criminalizando a todos los demás”.