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El Basto le dice adiós a la actual categoría al perder en casa ante su antecesor clasificatorio, Ubeda y fallar además dos penas máximas (0-2)
Al final de los primeros cuarenta y cinco minutos, los jiennenses vencían ya por el 0-2 de final del partido
Publicada en MeliYa el 27 de febrero de 2006
No pudo ser un partido mas y el conjunto melillense militante en el grupo IX de la Tercera División Nacional de Fútbol, Club Deportivo Basto, volvería a perder otra clara ocasión, además esta vez en su propio terreno de juego, decíamos, que de haber puesto algo de acercamiento a los puestos de salvación, los que ahora ya se les escapan casi de forma definitiva, porque con su derrota ante el Ubeda, su antecesor en el panel de clasificación, prácticamente los de Bussi, le dícen el adiós a la categoría actual.
Un partido en el que los melillenses tuvieron sus ocasiones y muchas, pero que las volverían a errar, con lo que la historia triste delas derrotas consecutivas del Basto, vuelven a sucederse además de forma consecutiva.
Y es que en el bien denominado “duelo de colistas” los locales volverían a fallar, pero en esta ocasión mas que nunca, ya que fueron capaces de marcar incluso hasta de penalti.
Tras unos instantes en los que ambos conjuntos parecían que nos iban a brindar un juego al menos mucho mas interesante, por parte de los locales, llegarían los clásicos errores de siempre por parte de los melillenses, algo que nuevamente les daría la derrota.
El 0-1 por parte del conjunto visitante del Ubeda, llegaría como consecuencia de un penalti y de esta forma el conjunto visitante que no había jugado como para ello, pero sin querer, iba ya por delante en el marcador.
Pero antes incluso del descanso llegaría el 0-2, que ala postre sería además resultado de final del partido cuando el visitante Agustín, en vaselina acertase a batir a Chopo en su desesperada salida.
Y el caso es que el conjunto local dispuso de varias ocasiones como mínimo para haber recortado las distancias, pero ni Francis ni Angelillo a través de un penalti, lo pudieron hacer, con lo que estaba claro que la derrota la estaban fraguando los propios jugadores locales a través de sus múltiples fallos.
En la segunda mitad asistimos al clásico juego por parte de los locales del “querer y no poder” y vimos a un Basto lanzado al ataque aunque a veces, en la mayoría de ellas,sin ton ni son, algo que se tradujo exclusivamente en el desacierto nuevamente de unos jugadores inoperantes a la hora de intentar marcar goles.
Dos claras ocasiones mas para lel Basto se tradujeron en un balón que Kemel mandó a la madera y otro penalti fallado, en esta ocasión por Moki.
Y es que así, perdonando cuanto se hace, jamás se podrá aspirar a vencer partido alguno.