Local · Estatuto de Autonomía
El Gobierno de Melilla sigue apostando por la conversión en comunidad autónoma para evitar discriminaciones
Las diferencias con otras comunidades se acentuarán con el paso de los años y el progreso de otras regiones
Publicada en MeliYa el 9 de agosto de 2006
Redacción
Los ciudadanos de Melilla no han de ser diferentes al resto de los españoles ni de categoría inferior en lo referente a competencias autonómicas, por ello el presidente accidental de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, aboga por la conversión del territorio melillense en autonomía plena de manera que deje de hablarse, en lo sucesivo, de 17 comunidades y dos ciudades autónomas.
Miguel Marín ha dejado claro que el Ejecutivo que preside Juan José Imbroda no cejará en su empeño para conseguir una autonomía reconocida. Puede que Melilla no pueda aspirar al techo de autogobierno del que disfruta Cataluña pero sí el equiparable al resto de comunidades autónomas españolas.
En este sentido, el vicepresidente de Melilla advierte que los procesos de reforma de estatutos llevados a cabo en otras regiones avanzan en una dirección que puede perjudicar a Melilla por cuanto las diferencias competencias se van incrementando: “las diferencias de hoy serán mucho mayores dentro de unos años, cuando el resto de comunidades desarrollen unos estatutos con más capacidad de autogobierno”.
Y es que otras regiones están asumiendo competencias estatales con el paso del tiempo. Mientras tanto, Melilla se topa con todo tipo de dificultades a la hora de avanzar en su proceso de consolidación autonómica.
Marín no se explica por qué unas regiones progresan y Melilla se estanca en su actual marco autonómico: “¿qué motivos llevan al Gobierno socialista a oponerse a la conversión de Melilla en comunidad autónoma?”.
Asocia el presidente accidental de Melilla esta realidad con la actitud observada por el presidente del Gobierno central, Rodríguez Zapatero, cuando se le pidió opinión sobre una hipotética soberanía compartida entre España y Marruecos sobre Melilla.
Miguel Marín cree que las razones de la paralización del proceso competencial autonómico y de la callada por respuesta de Zapatero son las mismas.