Deportes
El Nido: Bienvenida sea la primera victoria, pero . . . ¿No podría ser a costa de divertir mas a la afición?
Publicada en MeliYa el 25 de septiembre de 2006
Es bastante probable que si yo hubiese sido el técnico de la Unión Deportiva Melilla, quizás, -digo tan sólo quizás, no lo se a ciencia cierta-, me hubiese empleado a la hora de referirme al choque entre mi equipo y el Ceuta, pues mas o menos en los mismos términos que lo hizo en la tarde del domingo José Diego Pastelero, es decir defendiendo a capa y espada, con uñas y dientes la primera victoria de la temporada, e incluso haciéndonos creer que el partido había sido hasta bueno, o al menos como dijo, que lo había sido para él, por muchos motivos: porque el equipo había tenido intensidad, porque sus jugadores habían estado en todo momento muy concentrados en el rival y de ahí que llegase el gol de Yamal, etc. . .
Pero lo cierto es que nosotros somos seres mucho mas vulgares y tal vez no entendamos tanto de tecnicismos y por lo general solemos contar simplemente cuanto vemos y la verdad es que al menos la mayoría de espectadores que se citaron –por cierto en un número aceptable- en el “Alvarez Claro”, vieron lo mismo que yo, es decir a penas nada de fútbol y si al final el experimentar la alegría de un gol de Yamal, que valen tres puntos, que es cuanto importa en una medida muy elevada y en ese sentido si que coincidimos con Pastelero, es decir lo importante ha sido el triunfo, o lo que es lo mismo a la equivalencia de “aquí paz y allí gloria”.
Sé, por mis muchísimos años ya de experiencia en este siempre apasionante mundo del deporte, que cuanto dan alegría a una determinada afición, son los resultados.
Reflexionemos nuevamente dentro de la mas pura simpleza: Pregunta: ¿De qué vale jugar bien si no te haces con el triunfo?; Respuesta: ¡De nada!
Pero si fuésemos un tanto más críticos, un titular que le hubiese venido como anillo al dedo al encuentro de este pasado domingo entre melillenses y ceutíes, hubiese sido aquél de “Mal partido, excelentísimo resultado”, aún reconociendo al tiempo que ese titular sería una auténtica putada.
Está muy claro que a cada equipo hay que darle la confianza que merece.
A la Unión Deportiva Melilla, que por lo general es el equipo mimado de toda la vida por toda la prensa local, por descontado que habrá que seguir dándosela, faltaría más, y ahora con más fuerza que nunca, ya que nos ha regalado este pasado domingo la primera victoria de una temporada que no se ha vuelto a comenzar bien y ello ha de equivaler a tener esperanzas de que todo puede ir de maravilla y en línea ascendente.
Pero insisto en mi tesitura, que una cosa es el triunfo que a todos los unionistas nos ha caído de maravilla porque además era cuanto estábamos deseando que se produjese ya de una vez por todas, y otra cosa, al menos para éste modestísimo “junta líneas”, es si se jugó o no bien al fútbol pero ya no voy a incidir mas en éste tema porque además creo que el triunfo ha hecho olvidar todo lo demás.
Personalmente y coincidiendo con la mayoría de aficionados, me quedo con lo primero, es decir con lo de la victoria, porque es cuanto vale, porque te hace sumar puntos, porque te hace salir de puestos comprometidos y porque hace que el aficionado olvide lo del juego y se centre en éste caso concreto, en que nuestra Unión Deportiva, tiene ya en su haber 5 puntos y le ha permitido además –por el momento porque habrá que ir incrementandolos, claro- salir de esa zona triste de la tabla.
Lo que voy a comentar, no suele verse ni en la llamada “liga de las estrellas”, es decir ganar y encima jugar bien, pero insisto para mí que el equipo no supo divertir a la afición, pero de verdad que me quedo con el aburrimiento, siempre y cuando se continúen logrando victorias.
Por siempre, ¡Aupa la Unión Deportiva Melilla!, pero además, aunque falte para pipas.