Deportes

El Nido: El dichosito almuerzo de la concordia

Publicada en MeliYa el 19 de octubre de 2006

SG

Cualquier noticia que emana de algunos de nuestros conjuntos militantes en categoría nacional, por lo general siempre es bien acogida.

Si la misma tiene gastronomía de por medio, para tratar además de arreglar algún que otro temilla de esos de cabezonerías de por medio, de los de aquí mando yo, aquí mandas tú y ahora como tu llevas la razón yo digo lo contrario, etc. pues tal vez hasta sean del interés de una determinada afición e incluso del público en general.

Lo cierto es que es, o era ya, “vox populi” aquello de que Unión Deportiva Melilla y Federación Melillense de Fútbol, pues eso, como el perro y el gato, algo que desde luego en una Ciudad de las características de la nuestra, hasta se veía en muchos aspectos normal si se quiere, sobre todo debido a que aquí todo el mundo sabe siempre mas que nadie, todo el mundo manda y opina gratuitamente y quizás cuanto menos haya, en casos como éste, es entendimiento cordial, ya que las cabezonerias, a veces absurdas y sin demasiado sentido lógico, apuntan siempre a la postura mas fácil, la postura sencilla, la que no tiene mucho sentido como digo, pero sí es la mas cómoda, es decir dejar pasar el tiempo, si no me habla no le hablo y aquí paz y allí gloria, pero claro está, todo eso por lo general, suele aportar siempre situaciones muy negativas.

Continuando con lo de la normalidad o no del tema en cuestión, la verdad es que no es o era muy de recibo que el máximo representante en fútbol de nuestra Ciudad, la Unión Deportiva, por los motivos que fueran o fuesen, -ahora no vienen desde luego al caso enumerarlos- estuviese de uñas con su propia Federación.

Y la verdad es que ellos -en clara referencia a los señores Molina y Martínez- sabrán si es lícito o no, estar o no en buena lid, cuando la realidad, simplemente por sus respectivos mandos burocráticos, indica justo todo lo contrario, es decir no es lógico que no se lleven o llevasen bien, porque además están “condenados” a entenderse, por muchísimos motivos.

Pero bueno, vayamos directamente al turrón, lo cierto y verdad es que con el Viceconsejero de Deportes de por medio, en plan moderador del tema y pacificador – eso me recuerda al título de una buena película, “El Pacificador”- hubo reunión gastronómica en la jornada de este pasado miércoles y comer no se a ciencia cierta lo que comieron, pero lo que si es verdad es que al parecer salieron los anteriormente enfuscados, mas suaves que un guante de esos que te venden forrados por dentro de pelo de gato o de conejo o yo que se de que animal –como lea esto Brigitte Bardot me la lía-.

Y es que esto de que vuelva la paz donde antes hubo guerra, es siempre muy positivo, al menos en casos como el que nos ocupa, porque siempre será mejor ir de buen rollo que de malo.

Para entendernos mejor, que en el fondo, me da exactamente igual, lo mismo que me imagino que a muchos de vosotros, que se tengan tirria gatuna Molina y Martinez, pero es mejor, sobre todo por lo que representan en el mundo del fútbol melillense, que estén de buen agrado, vamos digo yo.

Pues nada hermanos, que haya paz, que hayan habido buenas digestiones y sobre todo saquemos de positivo, que si a costa de una comida se pueden arreglar ciertos distanciamientos, señor Robles, preséntese usted en las próximas elecciones como Viceconsejero de Mediaciones Gastronómicas, que de momento en este caso, le ha ido de maravilla.

¡ Nuestra mas cordial enhorabuena señores y a ver cuanto dura la concordia!, o . . . ¿Es que vais a necesitar de otra comilona?