Deportes

El otro partido (Baloncesto en estado puro)

Cinco jornadas disputadas en la liga LEB y ya ha variado el mapa de más de un equipo

Publicada en MeliYa el 19 de octubre de 2006

Emilio Guerra

Lesiones, baja forma, cambios por cuestiones técnicas, sustitución de entrenadores, etc. algo que demuestra que la competición está viva y, por supuesto, síntoma de la enorme presión con la que se convive a diario.

La inestabilidad no es aconsejable para nadie, pero es obligatorio saber nadar en ella.

Es una corriente que arrastra todo a su paso y de la que es difícil sustraerse por muy poderoso que seas.

Nuestro Melilla Baloncesto es uno de los 18 equipos que pasarán por la intranquilidad, la incertidumbre y el duro empuje de las aguas revueltas. La carrera, río abajo, no acaba más que empezar y en el peligroso cauce sobrevivirán los templados y aquellos cuya habilidad u oficio les permita sacar ventaja de la situación.

Siempre lo digo, para el espectador y aficionado el panorama es perfecto. Cada encuentro es una final y la igualdad entre rivales hace mucho más atractivo el espectáculo.

El viernes, ante el recién ascendido Aguas de Valencia-Gandía, tenemos la oportunidad de estrenarnos en el Pabellón Ciudad de Melilla. Estamos deseosos de ver en plenitud a un conjunto con muchas posibilidades de hacer cosas en la liga, y entendemos que puede ser el momento.

Sin embargo, hay que respetar en su justa medida al rival, porque tienen capacidad para hacernos daño. Mantienen el bloque de la pasada temporada, y eso, es una gran ventaja al menos en los comienzos ligueros.

Después, nos espera la “gran emigración”: tres encuentros seguidos fuera de casa, que obliga al equipo a estar once días lejos de la ciudad con el trastorno que ello conlleva. Solo hay que esperar que superemos otra dificultad más, aunque ésta, ajena a la responsabilidad del club y perfectamente salvable con un mínimo de previsión.