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El PP, preocupado por las repercusiones negativas que la OPA sobre ENDESA puede tener para la economía de Melilla

Almazán cree más conveniente que la compañía sea absorbida por por una empresa con reservas de petróleo rusas como E.ON, que por otra cuyas reservas provienen de Argelia.

Publicada en MeliYa el 27 de abril de 2006

Carmen Gaona Sáez

El Partido Popular de Melilla ha manifestado su preocupación resoecto a la OPA sobre Endesa, una operación económica que, en opinión del secretario ejecutivo de Desarrollo Económico del Partido Popular, José Luís Almazán, podría tener una repercusión negativa en el de Melilla.

Almazán ha recordado que si en cualquier zona de España la dependencia del suministro de energía es importante, en Melilla esa importancia se acrecienta aún más, por lo que advierte que sería mejor que Endesa fuera absorbida por una empresa con reservas de petróleo rusas, como es el caso de E.ON, que por otra cuyas reservas provienen de un país como Argelia. El popular considera que el Gobierno central debería explicar los impactos que este asunto puede tener en el país, y en el caso concreto de Melilla cree que debería pormenorizar cuál sería la repercusión, especialmente para la creación de empleo y generación de empresas.

La OPA sobre Endesa presentada por E.ON, asegura Almazán, “otorgaría una mayor garantía al suministro energético a largo plazo”, algo que considera clave y que haría posible incluso el descenso de los precios del combustible.

Además, el secretario ejecutivo de Desarrollo Económico del PP melillense subraya que cualquier intervensionismo excesivo del Estado siempre ha sido negativo para el cliente y consumidor, y “en la OPA de Endesa se contempla una intervención del Gobierno central perjudicial que puede afectar seriamente al Producto Interior Bruto y a todos los españoles, y por tanto no responde al interés general sino al particular del Gabinete de Rodríguez Zapatero”.

En este sentido, el Partido Popular defiende que sea el mercado el que opere, porque incluso en el caso de la OPA de Endesa se está contemplando, según subraya Almazán, un intervencionismo “chapucero del Gobierno socialista, que actúa en función de los acontecimientos, otorgando nuevas competencias a la Comisión Nacional de la Energía e incumpliendo las políticas de la UE, con una consiguiente pérdida de credibilidad ante el resto de países de la Unión”.