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El riego del campo de golf no perjudica el abastecimiento de agua desalada a los diferentes barrios de la ciudad

El servicio supondría 250 metros cúbicos diarios mientras que la desaladora aportará 20.000

Publicada en MeliYa el 18 de agosto de 2006

Salvador Ramírez

El consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, quiere cerra el capítulo de declaraciones y contradeclaraciones suscitado con el director provincial del área de Fomento de la Delegación del Gobierno respecto a actuaciones llevadas a cabo por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en colaboración con la Ciudad Autónoma.

El punto de discrodia, al parecer, es el denominado terciario, la tubería que, desde la planta depuradora hará llegar agua de riego -con tres procesos de depuración previos- hasta el campo de golf.

Se trata de un proyecto presentado por el propio delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, el pasado 4 de agosto. Son 5.200 de tubería que se dividen en un tramo de 2.780 metros con un diámetro de 60 centímetros y los 2.490 restantes, con diámetro de 225 centímetros.

La tubería no se construye por gusto sino que viene motivada por un estudio sobre necesidades de agua para regadío realizado en colaboración con la Universidad de Granada, informe que detalla destinos, cantidades y coste del agua, en su caso, suministrada.

A través de la citada tubería, realizando las posteriores obras de distribución, se podrían regar, con agua de la depuradora no sólo el campo de golf sino áreas como el Pinar de Rostrogordo, el Polígono Industrial, el Parque Lobera.

Al campo de golf llegarían 250 metros cúbicos diarios y otros tantos a la Granja Agrícola. Si se tiene en cuenta que la planta depuradora, a través de la futura conducción, genera 20.000 metros cúbicos al día, regando estas dos superficies restan 19.50 metros cúbicos para otros fines.

Quiere decir lo anterior que regando el campo de golf, la Granja y hasta el resto de zonas previstas sólo se gastarían, al día, 3.000 metros cúbicos de los comentados 20.000, “¿qué propone el señor Arana que hagamos con el resto del agua?”.

De esta manera, el consejero de Medio Ambiente se reafirma en anteriores declaraciones y despeja cualquier duda respecto a la idoneidad o no de emplear agua procedente de la depuradora para hacerla llegar al campo de golf. Según las cifras aportadas por Gavilán, no puede hablarse de 'derroche' de agua precisamente.