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En otra final particular, Melilla Baloncesto volverá a jugársela en el “Ciudad de Melilla” en esta ocasión ante el Aguas de Calpe

Hay dos grandes probabilidades, una que pueda jugar el base André Turner y otra que el nuevo fichaje, Paris Bryant, se quede sin hacerlo

Publicada en MeliYa el 7 de abril de 2006

SG

Para la jornada del viernes, Melilla Baloncesto tendrá que afrontar en el “Ciudad de Melilla” quizás el partido mas clave de los disputados hasta la fecha, mediante su confrontación ante los alicantinos del Calpe, un conjunto que a pesar de no ir nada bien clasificado, nos consta tiene una excelente plantilla, la que quizás no esté justo en el lugar que le corresponde.

Un encuentro que no tendrá vuelta de hoja de tipo alguno ya que caso de victoria, los de Izquierdo eludirían el descenso directo a LEB II caso de que pudiera ponerse la cosa muy negativa, y caso de derrota, algo en lo que sinceramente no pensamos a priori al menos, de nuevo se estaría en zona de muchísimo peligro, existiendo además la primera posibilidad, es decir la del ascenso incluso directo.

Respecto a la última hora del conjunto local, que sepamos el base estadounidense André Turner, a pesar de que pudiera jugar, a decir verdad no estará al cien por cien ya que durante toda la semana se ha estado tratando de su lesión muscular, la que insistimos no estará recuperado del todo; por otra parte la

expectativa la tendremos en averiguar si para la hora del partido habrá o no llegado el tan deseado tránsfer del último de los fichajes, el también estadounidense Paris Bryant, un base, escolta y alero, que puede suplir a su compatriota en esos justos instantes en los que Turner necesita recuperar el oxígeno suficiente como para continuar con su labor de dirección de equipo.

El resto de la plantilla, simplemente esperando la llegada de las 21,00 horas para saltar muy concienciados a la pista de un “Ciudad de Melilla”, que sin excusas de tipo alguno debería ya de una vez por todas, registrar un lleno importante, para que desde sus gradas se esté a ser posible mas que nunca con un equipo que va a necesitar del apoyo constante de una afición que tendrá que solventar al tiempo los complicados momentos que se puedan dar durante este importante partido.

Por su parte los alicantinos dirigidos por el conocidos Paco Olmo, como hemos anticipado en un principio, son un equipo que no ocupan , por presupuesto y juego, la posición que realmente tendrían que hacerlo.

Su máxima estrella la podemos encontrar en unos de sus el pivots, concretamente en el jugador de 2,12, el estadounidense Griffiht, un hombre que es prácticamente imparable en la pintura en el uno contra uno en cuanto sus compañeros le surten de los balones necesarios como para ello.

Al margen de este dato, una de las armas del equipo alicantino la tendremos sin lugar a dudas en los lanzamientos desde la línea de 6,25, algo que prodigan en la mayoría de sus confrontaciones, a pesar de que si nos fijamos también en la clasificación, es al tiempo un factor que no les sale demasiado bien del todo.

Hablando de clasificación, sin menosprecio de tipo alguno al rival de Melilla Baloncesto, pero está muy claro que en la noche de este viernes el conjunto que preside Paco Díaz, recibirá al farolillo rojo clasificatorio, equipo que si acabase la competición descendería a LEB II de forma automática.

Y es que éste viernes está claro que también se puede perder, pero lo que está mas claro aún es que Melilla Baloncesto está en la obligación imperioso de no fallar, máxime ante un equipo que vendrá a jugársela a nuestra Ciudad y ello podría exteriorizar quizás mas nervios de los calculados; por ello el factor cancha será importante, así como la aludida presencia de aficionados en los graderíos del “Ciduad de Melilla”.

Lo dicho, una victoria equivaldría a eludir de forma matemática el descenso directo; una derrota . . . bueno, de momento, !mejor ni pensarlo!