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Fomento asegura que los terrenos de Isla de Talleres están calificados como urbanizables desde 1995
Rafael Marín desvincula a la Ciudad Autónoma de cualquier asunto relacionado con estos terrenos
Publicada en MeliYa el 4 de junio de 2006
El consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma de Melilla, Rafael Marín, ha desmentido rotundamente todas las afirmaciones y acusaciones realizadas por Coalición por Melilla en relación al asunto de Islas Talleres, unos terrenos ubicados a las espaldas de la Biblioteca y de la Autoridad Portuaria que, según Coalición por Melilla, están calificados como terreno industrial y se encuentran abandonados debido a las denuncias que algunos particulares han interpuesto por el cambio de calificación de la zona.
Marín, que cree que la única intención de CpM es la de deteriorar al Gobierno local y a su presidente, Juan José Imbroda, ha dejado claro que los terrenos tienen en la actualidad, y desde el año 1995, la calificación de terrenos urbanizables, concretamente como terrenos residenciales plurifamiliares, tal y como figura en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que data de ese mismo año.
El consejero ha asegurado además que se trata de una cuestión que está sujeta a plan especial, cuyas características están descritas, junto a las demás actuaciones, en el texto del programa de actuación A-49, contabilizando incluso el número máximo de viviendas a construir.
De esta manera, el consejero de Fomento ha dejado claro que desde el año 1995 los terrenos de Islas de Talleres no han tenido en ningún momento la calificación de industriales, algo que asegura que puede ser comprobado por cualquiera, ya que los documentos se encuentran a disposición del que los solicite.
Del mismo modo, Rafael Marín ha desvinculado a la Ciudad Autónoma de cualquier asunto relacionado con estos terrenos, que fueron vendidos hace unos años por la Autoridad Portuaria sin intervención alguna del Gobierno local. Posteriormente, ha dicho, se produjeron algunos problemas con miembros del anterior Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, problemas que fueron resueltos en los juzgados “quedando todos absueltos”.
Los terrenos de la discordia, ha explicado Marín, tiene una extensión de unos 12.000 metros cuadrados, de los que salieron a subasta todo menos unos 1.600 metros correspondientes a la Biblioteca y a la Autoridad Portuaria.