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Imbroda califica el referéndum por el Estatuto de Cataluña como "la gran decepción catalana"
El popular asegura que la escasa participación ciudadana refleja que "la necesidad de cambio estatutario es una fabricación artificial de algunos políticos de Cataluña"
Publicada en MeliYa el 19 de junio de 2006
Aunque finalmente el 73,9% de los votantes catalanes apoyó en la jornada de ayer domingo el nuevo Estatuto catalán, lo cierto, según ha asegurado el presidente del Gobierno de Melilla y senador popular, Juan José Imbroda, es que el referéndum ha venido marcado por la escasa participación de la ciudadanía, que no alcanzó siquiera el 50% del censo electoral, por lo que no ha dudado en calificarlo como “la gran decepción catalana”.
De esta manera, Imbroda cree que la escasa participación de los ciudadanos catalanes, a pesar de todo lo debatido y hablado sobre el tema, no hace más que reflejar que, “como ha dicho en muchas ocasiones Mariano Rajoy, la necesidad de cambio estatutario es una fabricación artificial de algunos políticos de Cataluña, presidido por el señor Zapatero en una incoherencia constitucional manifiesta”.
En vista de los resultados cosechado en el reciente referendum, en el que 1 de cada 3 catalanes ha votado sí al nuevo estatuto, Juan José Imbroda cree que tanto el Partido Socialista como las formaciones catalanas que apoyan el proyecto deberían hacer caso al presidente del PP, Maríano Rajoy, quien ha abogado en todo momento por parar el proceso.
Imbroda, que cree que todo el debate suscitado en torno al nuevo texto catalán podría haberse evitado, ha recordado que el siguiente paso tras el referéndum será la entrada en vigor del nuevo Estatuto, algo que, en su opinión, traerá consigo la ruptura de la cohesión nacional, del principio de solidaridad y, “de alguna manera, la unidad de España”.
En este sentido, el popular ha recordado que para la entrada en vigor del Estatuto catalán existen negociaciones bilaterales entre Gobierno central y Cataluña, “en las que no participamos el resto”.
Mención aparte merece, en su opinión, el sistema de financiación económica que traerá consigo el texto catalán, un sistema que “nos dolerá a los demás y que provocará la ruptura del principio de solidaridad y se tendrá que buscar fórmulas para compensar al resto de autonomías”, una situación que, según Imbroda, podría dar lugar a un incremento de los impuestos.