Local · Policía

Incautados 1.648 kilogramos de mercancías perecederas en los puestos ambulantes de Príncipe Felipe en menos de dos meses

Gracias al nuevo dispositivo establecido por la Policía Local para acabar con la venta ambulante ilegal

Publicada en MeliYa el 13 de mayo de 2006

Carmen Gaona Sáez

La Consejería de Seguridad Ciudadana de Melilla ha incautado en tan sólo un mes y medio un total de 1.648 kilogramos de mercancías perecederas en los puestos ambulantes que suelen instalarse en la barriada del Príncipe Felipe, en las cercanías de la Frontera de Beni-Enzar.

Estas actuaciones se vienen llevando a cabo desde que la Consejería de Seguridad Ciudadana estableciera unos dispositivos específicos para acabar con los problemas de la venta ambulante en la barriada Príncipe Felipe, una iniciativa que se lleva a cabo tras las continuas demandas realizadas por los vecinos de la zona.

Según ha informado la propia Consejería, estos dispositivos se realizan sobre todo en días laborables en horario de mañana y tarde, y en ellos forman parte diferentes grupos de la Policía Local de Melilla, como la Unidad de Medio Ambiente, G.P.R (Grupo de Reacción y Prevención) y GRURE (Grupo Respuesta.

Así, durante el pasado mes de abril y las primeras dos semanas de mayo se han realizado un total de 42 actuaciones, 28 incautaciones de mercancías perecederas y otras 14 de mercancías no perecederas.

Las mercancías perecederas, están compuesta principalmente de frutas frescas, verduras, pescados, lácteos, dulces, pan, conservas y productos caducados.

Por su parte, las mercancías no perecederas incautadas fueron ropa nueva y usada, menajes de cocina, zapatos, relojes, artículos de regalos, bolsos, etc.

Del mismo modo, se desmantelaron varios puestos de venta ambulante de productos alimenticios y se decomisaron botellas de camping gas, teteras, vasos y utensilios propios de los puestos.

Respecto a la mercancía perecedera, el área de Seguridad Ciudadana ha asegurado que aquellos productos que se encuentran en buen estar, después de pasar por los servicios veterinarios los controles correspondientes, han sido entregados en centros benéficos, mientras que los no aptos para el consumo han sido destruidos.