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Juan José Imbroda recibe al Hermano Álvaro, director espiritual de un millón de cristianos
Es el superior general de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de San Juan Bautista de la Salle
Publicada en MeliYa el 30 de enero de 2006
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda ha recibido al superior general de los Hermanos de las Escuelas Crtisnas, el Hermano Álvaro, que visita Melilla acompañado por el consejero general de La Salle, el Hermano Juan Pablo Martín.
La visita, de cortesía, ha permitido al presidente autonómico conocer al religioso del que dependen, en mayor o menor medida un millón de seres humanos en todos los continentes, entre educadores, alumnos, religiosos y personal auxiliar.
La escuela lasaliana está en Melilla desde principios del pasado siglo y por sus aulas han pasado varias generaciones de melillenses. De inspiración cristiana, ha optado en los últimos años por el sistema de centro concertado del Ministerio de Educación.
El Hermano Álvaro nació en San José, Costa Rica y se graduó en el Colegio La Salle de Panamá en 1959. Ingresó en el La Salle, en el Distrito de Centroamérica en 1959, y consagró su vida a Dios como Hermano de las Escuelas Cristianas el 31 de enero de 1968.
Realizó su formación académica, primero en el colegio de La Salle de S. José, Costa Rica y en Honduras y después en Bordighera, ciudad al noroeste de Italia. Entre 1961 y 1964 realiza estudios de Ciencias Religiosas en el Instituto S. Pío X de Salamanca, dirigido por los Hermanos de La Salle y de 1968 a 1972 pasa a estudiar filosofía en la Universidad La Salle de México, ULSA.
Su primera misión educativa la realizó en Guatemala, como profesor de grupos de formación para la vida de Hermano y como director del Instituto indígena de Santiago. Fue aquí donde vivió en primera persona el período de conflictos civiles de guerra no declarada entre los Escuadrones de la Muerte y los simples ciudadanos. Este momento culminó para La Salle con el asesinato del joven Hermano James Miller.
En 1979 amplia su formación en el Centro Internacional Lasaliano de Roma, para pasar a responsabilizarse posteriormente de la formación de Hermanos jóvenes en Guatemala.
Entre 1981 y 1985 ejerce como Visitador Auxiliar del Distrito de Centroamérica y desempeña también las funciones de Vicepresidente de la Región Lasaliana de América Latina, RELAL. Terminada esta misión pasa a ser Visitador del Distrito de Centroamérica, que engloba Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
En 1993 fue elegido en Roma Vicario General y desde el 2 de Junio del 2000 es el XXVI sucesor de San Juan Bautista de la Salle, como superior general. Últimamente ha sido miembro del Sínodo de los Obispos y ocupa el cargo de presidente de la Unión de Superiores Generales en Roma.
La responsabilidad del Hermano Álvaro abarca en la actualidad un campo de acción que alcanza aproximadamente a 6.000 Hermanos, 75.000 educadores y unos 900.000 alumnos en 1.037 instituciones educativas, en 83 países.
Su estilo de animación “nos cautiva a todos, por su sencillez, sabiduría, firmeza y profunda espiritualidad. Sus cartas pastorales nos animan a todos a vivir este momento histórico desde la fe y el compromiso conscientes de que nuestra sociedad sigue necesitando imperiosamente de excelentes educadores y de que esta tarea hoy, como en tiempos de la Salle, debe seguir realizándose por todos los lasalianos juntos y por asociación”, señalan portavoces de La Salle El Carmen de Melilla.
La familia Lasaliana de Andalucía da su más cordial bienvenida al H. Álvaro que es acompañado en esta visita por el H. Juan Pablo Martín, Consejero General.
Andalucía La presencia de La Salle en Andalucía tiene ya más de 125 años. En total cuenta con 21 colegios y un Centro de Menores. La actividad educativa lasaliana es hoy una misión compartida por Hermanos y Seglares, algunos de los cuales ostentan en su centro la responsabilidades de dirección y animación pastoral.
En Andalucía conviven 95 Hermanos y 617 maestros seglares y 66 personas dedicadas a la administración y servicios. Por ello reciben educación 10.817 alumnos en el presente curso, incluyendo el centro melillense.
La escuela “es el lugar principal en donde La Salle realiza su misión educativa y evangelizadora. Nos preocupa la calidad de la enseñanza y nuestro proyecto educativo no deja de replantearse para qué educar, hacia dónde nos dirigimos, qué tipo de hombres y mujeres queremos ayudar a formar, qué sociedad de futuro queremos edificar”.
Además, como centros que se definen cristianos, “nos interesa cultivar el desarrollo global de la persona según el modelo de Jesús, por eso en la escuela lasaliana se oferta un proceso de iniciación y evangelización cristiana que abarca a niños, jóvenes y adultos”.
En la escuela lasaliana, “hay cabida para todos. Multitud de asociaciones de todo tipo –AMPAS, Antiguos Alumnos, Comunidades de Adultos, Grupos Scouts, Peñas deportivas, carnavalescas, Grupos Solidarios, coros, escuelas de padres, catequistas…- tienen su casa en La Salle y se sienten con orgullo parte de esta gran familia. Nuestra escuela no es sólo un ámbito de aprendizaje, sino también un ámbito de vida y convivencia”.
“Estamos convencidos de que la intuición de San Juan Bautista de La Salle de dar una buena educación a niños y jóvenes, sobre todo a los que más lo necesiten, sigue siendo de imperiosa necesidad para nuestra sociedad”, asegura el colegio melillense.