Local

Juvenil Band, el alma musical e indesmayable de la Feria, una recreación fiel, sublime, de las mejores comparsas del Levante español

Sus conciertos callejeros se han convertido en imprescindibles en la Feria de Melilla

Publicada en MeliYa el 7 de septiembre de 2006

Salvador Ramírez

Son la alegría de la Feria, la Juvenil Band, sí, sí, esa charanga callejera que cada tarde inunda de alegría el Parque Hernández y las casetas del ferial. Son de Cabrerizas, más bien de Batería Jota, fieles del Flagelado y grandes músicos.

La Viceconsejería de Festejos ha tenido el gran acierto de contratarles para animar la Feria 2006 y doña Carmina San Martín ha acertado de lleno porque son indispensables.

Tienen especialidades ilustres, bordan Paquito el Chocolatero pero no todo queda en el popular y travestido pasodoble valenciano.

Pasacalles, marchas y otra buena colección de pasodobles suenan a gloria desde los metales y la percusión de la simpática banda.

Son tan indesmayables como simpáticos y participativos; si los ven por el Parque, ofrézcanle una sonrisa o guiñen un ojo.

Si ven empatía, se pegan la paliza con sus instrumentos porque, amén de músicos de altura, son gente con ganas de vivir y divertirse.

Quien haya tenido la oportunidad de disfrutar con agrupaciones musicales del Levante español -ejemplo, El Palustre o Los Claveles- comprenderán el mérito de estos jóvenes melillenses que sirven para todo, Semana Santa, Carnavales, Navidades o Feria. Que no decaiga.