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La Autoridad Portuaria propone la ampliación del Puerto para desarrollar nuevas oportunidades de negocio
Almazán habla de una ampliación en 350.000 metros cuadrados, un proyecto para el que se requieren socios o aliados que lo financien
Publicada en MeliYa el 19 de julio de 2006
La Autoridad Portuaria estudia la posibilidad de llevar a cabo una ampliación del Puerto de Melilla del orden de los 350.000 metros cuadrados, algo que en opinión del director del ente, José Luis Almazán, se hace necesario para poder hacer frente a las oportunidades de negocio que actualmente se le presentan a la Ciudad Autónoma.
Se trata, ha dicho, de una de las principales conclusiones que se pueden extraer del llamado Plan Estratégico del Puerto, un documento que, además, ha identificado tres importantes oportunidades de negocio que pueden ser desarrolladas en el Puerto melillenses y que contribuirán a beneficiar a la ciudad a largo plazo.
El primero de los negocios, ha explicado Almazán, consiste en convertir la ciudad en un puerto receptor de contenedores de mercancías en grandes proporciones que, posteriormente, deberán ser distribuidas por otros países.
En la actualidad, según el director del Puerto, Melilla mueve alrededor de 700.000 toneladas de mercancías de las que el 60% son destinadas a Marruecos y el 40% restando sirven para suministrar a la propia ciudad. Sin embargo, con el desarme arancelario que se producirá de manera definitiva en 2010, ese 60% que se envía a Marruecos se perderá, por lo que la Ciudad Autónoma debe plantear una solución de futuro que, en opinión de Almazán, pasa por buscar una terminal de contenedores y atraer el tráfico de los mismos.
El hecho mismo de hallarse en el Estrecho de Gibraltar, ha explicado, convierte a Melilla en un punto estratégico y de especial interés para algunos países, “lo que nos hace pensar que estamos en disposición de ofertar este negocio y que puede y debe ser un enorme éxito para el puerto y para la ciudad”.
Otro de los negocios susceptibles de ser desarrollado en el Puerto de Melilla, tal y como ha explicado el director del Puerto, es el denominado Bunkering, es decir, proporcionar suministro de combustible a buques, una actividad que en la actualidad mueve 6 millones de toneladas en el Estrecho de Gibraltar.
En el caso de Melilla, esta actividad la realiza exclusivamente la empresa Cepsa, aunque según Almazán, existen numerosas empresas “con las que hemos entrado en contacto y que tendrían un enorme interés por entrar en esta zona”, máxime teniendo en cuenta que el Estrecho de Gibraltar es una zona de paso de los grandes buques portacontenedores de América y Asia.
Todo ello, unido a las ventajosas condiciones económicas que ofrece Melilla con un 40% menos del precio del combustible respecto a la península , convierten esta actividad en una importante opción de futuro para el Puerto melillense, que estaría dispuesto a coger entorno a las 400.000 toneladas de bunker para la Ciudad Autónoma.
El tercer y último negocio que la Autoridad Portuaria pretende desarrollar consiste en posibilitar el traslado a la zona portuaria de las industrias de riesgos que actualmente están instaladas en el el caso urbano. La idea, ha dicho, es continuar con la política de integración Puerto-Ciudad, que además proporcionaría importantes beneficios para la ciudad, que liberaría suelo urbano que podría ser utilizado para otros menesteres.
Se trata, por lo general, de tres importantes negocios que la Autoridad Portuaria considera que serán un éxito para la economía melillense que exigirá, para su desarrollo, la ampliación del Puerto en esos 350.000 metros cuadrados de los que antes se hablaba, un proyecto que supondrá un coste tan elevado -120 millones de euros aproximadamente-, que la Autoridad Portuaria considera fundamental buscar aliados o socios.
Es por ello por lo que la Autoridad Portuaria de Melilla ha entrado ya en contacto con algunas agrupaciones o asociaciones, como Madrid Plataforma Logística, y tiene previsto iniciar una ronda de contactos en potenciales ciudades interesadas, como Shangai, Taipei o Hong Kong, con la finalidad de hallar socios que deseen financiar el proyecto y a realizar una concesión administrativa a 35 años de cara a poder rentabilizarlo.