Local · Urbanismo
La calle Pablo Vallescá luce su versión más turística, transitable y neomodernista
Turismo y Medio Ambiente ennoblecen la "calle de los hoteles" con mobiliario urbano atractivo y funcional
Publicada en MeliYa el 16 de agosto de 2006
La calle Pablo Vallescá -renovada- será inaugurada en breve pero ya funciona abierta al tráfico y cumpliendo los objetivos que inspiraron la obra emprendida por la Ciudad Autónoma a instancias de Turismo: crear una zona semi-peatonal y facilitar el acceso a los establecimientos hoteleros y comerciales de la céntrica vía.
Las obras se han retrasado por espacio de dos semanas y la Ciudad Autónoma no ha tenido inconveniente, sino todo lo contrario, de presentar disculpas a los afectados por estos días de demora pero, ciertamente, la espera ha merecido la pena, según opinión de los interesados.
La calle Pablo Vallescá parece nueva. Las dos aceras han visto sensiblemente ampliado su espacio peatonal, con más de un metro de ancho de ganancia al tráfico rodado por cada lado y existe una profusión de elementos ornamentales de los que nunca dispuso la vía.
Los servicios operativos han instalado dos hileras de palmeras enanas en alcorques elevados, muy decorativos, intercaladas con puntos de luz convencionales y orientados hacia el cielo con placas cóncavas reflectantes.
De igual manera, se han instalado mástiles para gallardetes, estandartes o banderolas anunciadoras que informarán sobre los principales acontecimientos, sobre todo de índole turística, que se organicen en la ciudad.
Uno de los anhelos del viceconsejero de Turismo, Javier Mateo, como ha sido el eliminar la altura del firme que separa al Hotel Ánfora de la carretera, se ha conseguido poniendo el edificio a ras del suelo con acceso peatonales que han eliminado, paralelamente, las barreras arquitectónicas derivadas del declive urbanístico.
La zona ha sido equipada con papeleras acordes con los estilos urbanos empleados en la renovación de la calle para propiciar la limpieza viaria de una demarcación caracterizada por las compras y las visitas turísticas.
Tanto hoteles como comercios coinciden en señalar que la calle ha ganado activos y que, pese a los inconvenientes de las obras a lo largo de estos dos meses y medio últimos, el resultado final colma sus aspiraciones poniendo en valor una calle histórica que clamaba interés de las autoridades y que, por fin, lo ha recibido.