Local · Casas regionales
La Casa de Melilla en Almería celebra el Día de Melilla con máxima participación de melillenses y almerienses
Nueva puesta en escena de la exposición fotográfica Melilla Ayer y Hoy
Publicada en MeliYa el 25 de septiembre de 2006
La Casa de Melilla en Almería, tenía previsto celebrar su gran fiesta con la que conmemorar los 509 años de la españolidad de la ciudad de Melilla en la noche del 16 al 17 de Septiembre, fecha de la hazaña, pero el fallecimiento, días antes, de uno de sus socios hizo que se tomase la decisión de aplazar la gran fiesta hasta la semana siguiente, además y desgraciadamente, el mismo día 16, falleció otro de sus socios, en esta ocasión el melillense, José Bonill.
Por ello, se pospuso la fiesta hasta la noche del día 23, noche en la que se celebró la Cena de Gala en los propios locales de la Casa de Melilla, en el incomparable marco del Paseo Marítimo de la ciudad almeriense y con la vista puesta al frente ya que desde sus grandes ventanales, con un poco de imaginación y como en todas las noches mágicas, al fondo se “ve” la ciudad de la que la mayoría de sus socios, son nativos, ¡Melilla!.
A la llegada al local, los asistentes pudieron contemplar, por segunda vez en la Casa, las fotografías de la exposición Melilla Ayer y Hoy, muestra que, en breve, se expondrá en los Salones del Faro de la cercana localidad de Roquetas de Mar, para, a continuación, ser expuesta en la Sede de la Casa de Melilla en Granada.
Con puntualidad británica, a la hora prevista, nueve y media de la noche y con el salón abarrotado de melillenses y almerienses, socios todos ello de la Casa, dio comienzo la cena, servida magníficamente, como no podía ser de otra forma, por el restaurador de la Casa, “Bodegas Capel”.
Los asistentes dieron buena cuenta de todos los platos puestos en la mesa, que fueron muchos y muy buenos, así por ejemplo, no podían faltar ni el jamón ni los calamares, acabando con un muy buen solomillo y los postres de la Casa.
Acabada la cena, la presidenta Lola Ruiz, dirigió unas breves palabras a los asistentes, resaltando el porqué se estaba allí y haciendo una muy breve historia de la conquista de la ciudad por don Pedro de Estopiñán, hace ya 509 años y siete días (a esta hora, ya era el día 17) y de los avatares y las desgracias sufridas por nuestra ciudad, asedios, terremotos, etc., habiendo llegado a nuestros días, como una gran ciudad española y europea y encontrándose tan bonita como se encuentra, hecho que pudieron corroborar todos los socios que disfrutaron de una estancia allí, hacer breves fechas.
Terminó Lola, levantando su copa de cava, como hicieron todos los comensales y realizando un brindis por Melilla. A continuación y con el grito de ¡Viva Melilla!, dio paso Lola, al himno de Melilla que fue seguido por todos, puestos en píe, con una máxima atención y cantado por muchos de los presentes, llegando la emoción del momento a hacer que a muchos se les saltasen las lágrimas.
Acabada la interpretación del himno, Juan José Romera dio lectura a una breve y preciosa poesía dedicada a Melilla y escrita para la ocasión por el, también socio, José Aranda Molina. Finalizada la lectura, ambos, lector y autor, se fundieron en un emocionado abrazo, en medio del fuerte aplauso de los asistentes.
Posteriormente y como un acto simpático se procedió al sorteo entre los asistentes de dos cenas, siendo, en esta ocasión, la mano inocente, ante la ausencia por indisposición de la Reina, Rocío Casado, la solista que a continuación pondría su voz para el baile. Los agraciados con las Cenas fueron los socios, Encarnación Barranco y Juan Antonio García.
Finalizados estos actos, se dio pasó a Carmen Mari y su acordeón, vocalista almeriense que con su magnífica voz, acompañada de teclado y especialmente de su acordeón, estuvo deleitando a todos, no parando de bailar, la gran mayoría, hasta que al filo de las tres de la madrugada y con Melilla, siempre al fondo, se dio por finalizada la gran fiesta de la Casa de Melilla en Almería, en conmemoración de los 509 años de la españolidad de Melilla.