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La Ciudad Autónoma endurece las condiciones de sanidad, seguridad y orden en la presente edición ferial

Controles policiales vigilarán el estado de casetas y establecimientos con potestad para cerrarlos si no cumplen con la ordenanza

Publicada en MeliYa el 16 de agosto de 2006

Salvador Ramírez

La Ciudad Autónoma ha endurecido las condiciones de seguridad, orden y sanidad de la Feria de Melilla 2006 sometiendo a todas las instalaciones -casetas del Parque y establecimientos de la avenida de la Democracia- a dos controles que garanticen el cumplimiento de la correspondiente ordenanza municipal.

Según ha informado la viceconsejera de Festejos, Carmina San Martín, el 31 de agosto, dos días antes del inicio del ciclo ferial, agentes de la Policía Local visitarán todo el recinto recordando a los responsables de puestos y casetas las exigencias en materia sanitaria, la obligación de contar con u seguro de responsabilidad civil y la necesidad de contar con extintores y botiquín de primeros auxilios.

Además, las instalaciones feriales se someten a la potestad que la Ordenanza de Ferias confiere a la Policía Local -artículo 38- para cerrar cualquier establecimiento que supere los decibelios permitidos o a quienes rieguen con mangueras o cubos a los ocupantes de la caseta o transeúntes del parque.

Carmina San Martín ha sido taxativa en este sentido: “está totalmente prohibido regar”. La razón estriba e que las conducciones eléctricas de la Feria no cuentan con las conducciones aislantes especiales que le permitan tomar contacto con el agua, circunstancia que puede llegar a poner en peligro la vida de las personas. Quienes infrinjan esta normativa pueden fácilmente ver cerrada la caseta por los agentes locales.

Tras el primer control policial previsto para el 31 de agosto, los agentes volverán a todas las instalaciones de la Feria para comprobar que las deficiencias han sido subsanadas. En el caso contrario, la orden de cierre estará servida.