Deportes
La concentración de los melillenses hasta el final del partido permitió a Ebidem cosechar una victoria clave ante un buen Puertollano (30-28)
Curiosamente con tan sólo cuatro jugadores en pista los de Chus Moreno supieron contemporizar el partido hasta llevarles al triunfo final
Publicada en MeliYa el 12 de febrero de 2006
Victoria muy trascendental e importante, sobre todo por cómo se logró, de Ebidem Melilla ante un buen rival, el rocoso conjunto manchego del Balonmano Puertollano, por una diferencia de dos goles, siendo el resultado reflejado al final del tiempo reglamentado el de 30-28 en un partido que en la segunda mitad - tras la mínima ventaja con la que se llegó al descanso por parte local de 16-15-, con nueve minutos jugados, el marcador reflejaba un inquietante 17-20, algo que remontarían finalmente unos jugadores que saltaron a pista muy mentalizados de cuanto se jugaban y con la lección aprendida de que si no quieren mas sorpresas desagradables, en cada partido, desde aquí hasta la conclusión de temporada, van a tener que jugar auténticas finales.
Un partido en el que de nuevo el máximo anotador sería el jugador local Jordi Fernández -buen acierto el no dejarlo escapar al conjunto astur del Naranco- con un total de 13 goles convertidos, con lo que se ha vuelto a convertir en la pesadilla de las defensas contrarias.
Este partido comenzaría con no muy buen juego por el bando local, quizás todo ello debido al exceso de responsabilidad que tenían ante su público unos jugadores quemas tarde y cuando el mismo los llevó en volandas desde las gradas, dieron una vez mas todo cuanto tenían de sí para poder brindarles la ya consabida nueva e importante victorias.
Una primera mitad en la que existiría mucha igualdad en el electrónico con los visitantes llevando las riendas del partido pero finalmente superado aunque por tan sólo un gol, por los locales y cuando el melillense militante en las filas del conjunto machego, David González, haría los dos últimos goles consecutivos de su equipo, superado finalmente por los melillenses.
La segunda parte con el 16-15, a decir verdad se convertiría en todo una incógnita, tanto así que con tan sólo nueve minutos disputados de la misma, el electrónico señalaría un inquietante 17-20, quizás en la peor fase de juego de los de Chus Moreno.
Pero la afición demostró una vez mas que también cuenta y mucho en este caso ya que sacó a través de sus gritos de apoyo, a los jugadores locales de su letargo inicial e hicieron que finalmente se volvieran a hacer con las riendas de un partido que por instantes lo tuvieron quizás demasiado comprometido para sus intereses.
Finalmente un total de cuatro goles consecutivos por parte de los del Ebidem volverían aponer las cosas en su justo lugar y hasta el final del choque con alternativas en el electrónico siempre responderían ya los amarillos, sobre todo a costa de la facilidad anotadora de un Jordi Fernández que vuelve por sus mejores fueros demostrando el por qué de su fichaje por Ebidem.
En el último tramo a pesar de que Ebidem estuvo a veces en pista con tan sólo 5 jugadores, los mismos supieron realizar el juego necesario como para mantener la ventaja de final de un partido de los que verdaderamente hacen afición.
Comentar que el encuentro estuvo dirigido por los colegiados catalanes Leiva y Moreno quienes tuvieron una aceptable actuación a pesar de que quizás estuvieron muy inflexible a la hora de señalar algunas acciones contra Ebidem, algo que hizo que los locales a veces jugasen en el tramo de final de partido con tan sólo el portero y cuatro jugadores en pista.
Como ya hemos comentado mientras que el máximo anotador del partido volvería a ser el jugador de Ebidem, Jordi Fernández con 13 goles, por parte del Puertollano lo sería el melillense David González con 9 tantos convertidos.